El presidente de Bolivia, Evo Morales, encargó hoy a sus embajadores en el exterior que se preparen para trabajar en la renegociación de los acuerdos internacionales de inversión en el país .
"Una de las nuevas tareas que tienen ustedes es la renegociación de los convenios internacionales y los tratados bilaterales de inversiones en el marco de la nueva Constitución", dijo Morales a sus embajadores en la sede del Ministerio de Exteriores.
"Desde ahora hay que prepararse para la renegociación en las distintas embajadas y eso pasa por la explicación de qué queremos con la nueva Constitución", apuntó el mandatario en la inauguración del encuentro para evaluar al servicio exterior.
El proyecto que será sometido a referendo el domingo fue acordado en el Congreso entre el partido de Morales y una parte de la oposición, que logró introducir más de cien modificaciones al presentado por la Asamblea Constituyente, de mayoría oficialista.
El presidente además señaló como un reto para sus diplomáticos el "retiro de la hoja de coca de la lista de estupefacientes de la ONU", al tiempo que acusó a la "cultura occidental" de ser la responsable de que sea desviada a la elaboración de la cocaína.
"No aceptamos que siga transformándose de coca a cocaína. No somos de la cultura de la droga", insistió Morales, quien calificó la hoja considerada sagrada en la región andina como "parte esencial de la cultura de los pueblos".
Otra de las tareas que asignó el mandatario izquierdista a los jefes de las legaciones es el "fortalecimiento del ALBA-TCP" y de la Unión de Naciones Sudamericanas (Unasur).
La Alternativa Bolivariana de las Américas-Tratado de Comercio de los Pueblos fue concebida en 2001 por el presidente de Venezuela, Hugo Chávez, como una fórmula de rechazo al Área de Libre Comercio de las Américas (ALCA), impulsada por Estados Unidos.
Otro de los puntos señalados por Morales ante los embajadores es el del voto en el exterior, cuya aprobación en el Parlamento está estancada por la mayoría opositora en el Senado.
Según el mandatario, esa circunstancia se debe a que la derecha teme "un voto de castigo en el exterior", ya que los colectivos de emigrantes le han dicho que "por culpa de los neoliberales están en EE.UU., en Europa o Argentina".