El ex presidente de Costa Rica y candidato a la reelección, Rafael Ángel Calderón, declaró hoy por primera vez en el juicio que comenzó hace diez meses en su contra por el supuesto reparto de millonarias comisiones de un préstamo de la Caja Costarricense del Seguro Social (CCSS).
Calderón, que presidió el país de 1990 a 1994 y hasta hoy se había negado a declarar por este caso, aseguró a los jueces que obtuvo el dinero lícitamente como honorarios por "asesorías" en el ámbito privado, como cualquier profesional tras terminar la función pública.
"Presté mis servicios a una empresa privada que me pagó. No he recibido dinero alguno de la Caja Costarricense del Seguro Social", dijo el ex presidente, en una fase del proceso en la que no puede ser interrogado ni por los letrados ni por la Fiscalía.
El Ministerio Público solicita 24 años de cárcel para el político por los delitos de desvío de fondos públicos y corrupción, por el presunto reparto de 8 millones de dólares en comisiones de un préstamo de 39,5 millones que la CCSS suscribió con Finlandia en 2002 para la compra de equipo médico a una empresa de esa nación.
La acusación de la Fiscalía indica que Calderón y los demás sospechosos idearon un "plan delictivo" para garantizar la compra de los equipos finlandeses y sacar provecho del préstamo contraído por el Estado.
Calderón sostuvo hoy que su asesoría consistió en aconsejar cómo se debía tramitar el proyecto en la Asamblea Legislativa, un requisito para la aprobación del crédito.
El ex presidente expresó que durante el juicio se han "visto barbaridades", e incluso acusó a la Fiscalía de "extorsionar" a algunos testigos para declarar en su contra.
Afirmó que es "un juicio político y mediático" para "destruir" lo que representa como político a través de "todo tipo de armas".
El juicio, en el que hay siete imputados más aparte de Calderón, el primer ex presidente en ser juzgado en este país, comenzó en noviembre pasado y se encuentra en la etapa de conclusiones.
Según la Fiscalía, el ex presidente recibió en una cuenta bancaria de Panamá una comisión de 520.000 dólares del crédito.
Su amigo y ex presidente de la CCSS, Eliseo Vargas, imputado en el caso, involucró a Calderón y lo responsabilizó del reparto de comisiones en 2002.
Otro de los acusados, el presidente de la Corporación Fischel, Walter Reiche, representante en Costa Rica de la firma finlandesa Instrumentarium Medko Medical, que vendió los equipos médicos a la CCSS, también incriminó a Calderón.
La Fiscalía solicitó para Vargas 20 años de cárcel por el delito de desvío de fondos públicos y corrupción, mientras que para Reiche, uno de los testigos más importantes, solo pidió cuatro años de prisión por haber confesado.
La etapa de conclusiones terminará en las próximas semanas, pero se desconoce cuándo se emitirá la sentencia de este caso.