El sacerdote jesuita español Antonio De la Vega, capellán de la cárcel de Tacumbú, la mayor de Paraguay, y cuya labor pastoral fue reprimida durante la dictadura de Alfredo Stroessner (1954-89), falleció hoy a los 87 años de edad.
Fuentes de la Compañía de Jesús dijeron a Efe que De la Vega, que el próximo día 19 debía cumplir 88 años, murió en la enfermería de un hogar de retiro, debido a complicaciones de su avanzada edad.
Sus restos fueron velados primeramente en el Colegio Cristo Rey, en Asunción, hasta donde llegó por la mañana el jefe de Estado, el ex obispo católico Fernando Lugo, para ofrecer sus condolencias.
Posteriormente, el velatorio se trasladó a Tacumbú, donde en las últimas décadas De la Vega estuvo al frente de la pastoral penitenciaria.
De la Vega fue expulsado del país un año antes del derrocamiento de Stroessner acusado de "apología de la violencia" y regresó a Paraguay, tras la caída del dictador, para proseguir sus obras religiosas alternando con la docencia en la Universidad Católica.
El jesuita nació en Madrid el 19 de octubre de 1922, ingresó a la Compañía de Jesus a los 20 años, a los 35 fue ordenado sacerdote y antes de llegar a Paraguay, en 1967, estuvo en Perú, donde se graduó en Derecho, y en Argentina.