La presidenta de Argentina, Cristina Fernández, dijo hoy sentirse "sumamente preocupada" por el golpe de estado militar en Honduras y opinó que "la comunidad internacional debe exigir la restitución" del gobernante de ese país, Manuel Zelaya.
"Las Fuerzas Armadas acaban de secuestrar al presidente constitucional de Honduras en un hecho que nos remonta a la peor barbarie de la historia de Latinoamérica", expresó la mandataria luego de votar en las elecciones legislativas argentinas.
Fernández sostuvo que ordenó al canciller argentino, Jorge Taiana, que "tome contacto" con el resto de sus colegas "de Latinoamérica para exigir que se cumpla a rajatabla la carta democrática de la Organización de Estados Americanos (OEA)".
"Estoy profundamente conmovida. Escuché declaraciones de la canciller hondureña (Patricia Rodas), que relataba lo que ha sido un verdadero golpe de Estado y habló de la responsabilidad de algún grupo mediático importante y dio nombres", declaró a los periodistas.
El secretario general de la OEA, José Miguel Insulza, convocó una reunión urgente del Consejo Permanente del organismo para analizar la crisis en Honduras luego de que Zelaya fuera detenido hoy por militares de su país y llevado a Costa Rica.
"Debemos impulsar la convocatoria de todas las organizaciones multilaterales latinoamericanas, como Unasur y el Grupo de Río, además de la OEA, para exigir el respeto incondicional de las democracias y la restitución del presidente hondureño elegido por el pueblo", remarcó Fernández.
La presidenta argentina dijo que la comunidad internacional también debe "exigir garantías para la vida y la integridad física" de Zelaya, quien "fue sacado casi sin ropas por las Fuerzas Armadas, que lo habrían golpeado" en el momento de su detención.
Para hoy estaba prevista en Honduras una consulta popular organizada por Zelaya con vistas a iniciar un proceso de cambio constitucional, que había sido declarada ilegal por el Parlamento y por el Tribunal Supremo, y era rechazada por la cúpula militar.
"Estamos viviendo un momento muy sombrío que nos recuerda a los peores momentos de la historia latinoamericana", manifestó Cristina Fernández, quien votó en una escuela de Río Gallegos, capital de la provincia de Santa Cruz (sur), en los comicios para renovar la mitad de la Cámara de Diputados y un tercio del Senado argentino.