El jefe de la Fiscalía de la Corte Penal Internacional (CPI), el argentino Luis Moreno Ocampo, dijo hoy que estudia procesar a los dirigentes del Gobierno de Sudán que traten de disimular y negar la comisión de crímenes en la conflictiva región de Darfur.
En una intervención ante el Consejo de Seguridad de la ONU, Moreno Ocampo acusó a Jartum de intentar ocultar las atrocidades cometidas contra la población civil en esa zona, para así evitar el enjuiciamiento de su presidente Omar al Bachir, sobre el que pesa una orden de arresto internacional.
"Bachir ha demostrado que no sólo utiliza el aparato estatal para cometer crímenes de masas, sino también para disimularlos, y por tanto facilitar que se sigan cometiendo", aseguró el fiscal del tribunal internacional con sede en La Haya.
Por ello, señaló que su oficina estudia cuál puede ser la responsabilidad criminal de los altos funcionarios sudaneses que "de manera activa niegan y disimulan los crímenes".
El Tratado de Roma, que creó la CPI, no les proporciona inmunidad y los juicios de Nuremberg contra la cúpula nazi establecieron que la obediencia debida no es una excusa legal, agregó el jurista argentino.
En su intervención, informó a los quince miembros del Consejo de Seguridad que el tribunal ha tomado medidas para proteger a los testigos en el proceso contra Bachir, así como contra Ahmed Harun, actual gobernador de la provincia de Kordofan, y el dirigente de la milicia "yanyauid" (pro árabe), Ali Kushayb.
Los tres ha sido imputados y se ha emitido una orden de arresto internacional por su presunta responsabilidad en la comisión de atrocidades contra la población civil de Darfur, durante el conflicto iniciado en 2003 por grupos rebeldes descontentos con la política de Jartum hacia esta región.
Desde entonces, cerca de 300.000 personas han muerto y otros dos millones y medio se han visto obligados a abandonar sus hogares, según cálculos de la ONU.
Moreno Ocampo aseguró que las autoridades sudanesas "han arrestado y torturado a individuos de los que falsamente sospechan de haber entregado pruebas a la CPI", al tiempo que las acusó de "amenazar a cualquiera que coopere" con esta instancia judicial.
En su opinión, la amenaza de la orden de arresto que pesa sobre la cabeza de Bachir le he obligado a cancelar sus visitas al exterior y la asistencia a cumbres, como la celebrada recientemente por la Organización de Países Islámicos (OIC) en Estambul.
"La marginación de los criminales imputados, si se sostiene con firmeza, es una manera de avanzar hacia la ejecución de la orden de arresto", afirmó el fiscal de la CPI.
Reiteró que Bachir terminará sentado en el banquillo de los acusados, por el que ya han pasado el fallecido ex presidente yugoslavo Slobodan Milosevic, el líder liberiano Charles Taylor o el ex primer ministro ruandés Jean Kambanda.
El jurista argentino señaló que tras ser emitida el pasado 4 de marzo una orden de arresto internacional contra Bachir, el Gobierno de Sudán tiene la obligación bajo la resolución 1.593 de la ONU de entregar al gobernante y a los otros dos sudaneses acusados por el tribunal internacional.
En respuesta a la intervención de Moreno Ocampo, el embajador sudanés ante la ONU, Abdalmahmud Abdalhaleem, dijo que el argentino es un "embaucador" y le acusó de difundir "falacias".
"Una vez más, el mercenario de la muerte y la destrucción está de visita en las Naciones Unidas", indicó el diplomático, quien amenazó con "procesar por prostitución política" a Moreno Ocampo si sigue adelante con la idea de imputar a quienes nieguen las atrocidades en Darfur.
Abdalhaleem afirmó que "la guerra en Darfur se ha acabado, y sólo se libra en algunas capitales occidentales y despechos de este edificio", en referencia a la sede de las Naciones Unidas.