Las fuerzas británico-estadounidenses capturaron entre "1,000 y 2,000" prisioneros de guerra iraquíes, pero "otros miles" desertaron, declaró ayer el general Tommy Franks, comandante estadounidense de la operación en Irak. "Pero sabemos que otros miles de ellos (soldados iraquíes) depusieron las armas y volvieron a sus casas", agregó.
El viernes por la noche, el Pentágono afirmó que una división entera se había rendido. En el desierto del sur, prisioneros de guerra iraquíes esperaban ayer ser trasladados en camiones hacia campos de detención provisionales del Ejército de EU.