Funcionarios argentinos realizaron un control rutinario en un avión de la Fuerza Aérea de EE.UU. con material para un curso de entrenamiento policial, en medio de la polémica desatada por el canciller, Héctor Timerman, por la financiación estadounidense a escuelas de policía en El Salvador.
Fuentes del Ministerio de Seguridad de Argentina confirmaron hoy a Efe que el "control rutinario" se realizó este jueves en el aeropuerto de Ezeiza e indicaron que el avión "traía material para un curso combinado de entrenamiento" en operaciones de rescate de rehenes con el Grupo Especial de Operaciones Federales de la Policía Federal argentina.
Según publicó el diario La Nación de Buenos Aires, el procedimiento detectó diferencias entre el material declarado en el manifiesto aduanero y la verificación física de la carga del avión, compuesta de armas y otros equipamientos.
Portavoces de la Aduana consultados por Efe se limitaron a confirmar que "todo se trato de un procedimiento de rutina", sin brindar detalles de su resultado.
El operativo de control fue realizado por efectivos de la Policía de Seguridad Aeroportuaria con la supervisión de funcionarios de la Cancillería, el Ministerio de Seguridad, la Secretaría de Transporte, la Aduana y la Administración Nacional de Aviación Civil.
El control coincidió con las críticas del canciller argentino por la participación de efectivos de la Policía Metropolitana de Buenos Aires en un curso en "técnicas represivas" en El Salvador financiado por los Estados Unidos.
Las afirmaciones de Timerman desataron la polémica porque en la Academia Internacional para el Cumplimiento de la Ley (ILEA, por su sigla en inglés) en El Salvador también se adiestran efectivos de la Policía Federal argentina, bajo el mando del Gobierno de Cristina Fernández, y de otras fuerzas de seguridad del país suramericano.
Asimismo, el presidente de El Salvador, Mauricio Funes, salió al cruce de las declaraciones del canciller argentino y negó que en la ILEA se enseñen técnicas represoras.
Timerman aseguró este jueves que la Cancillería argentina ha solicitado los planes de estudio de la ILEA a los embajadores de Estados Unidos y de El Salvador en Buenos Aires y precisó que hasta que no los hayan analizado no se podrá "saber si violan las leyes de seguridad de Argentina".
No obstante, el canciller negó haber afirmado que la academia salvadoreña se enseñe a torturar, como interpretó Funes, con quien Timerman dijo tener una "muy buena relación".