El presidente de El Salvador, Mauricio Funes, advirtió hoy que "algunos se preparan para sembrar discordia y violencia" cuando el país avanza hacia una etapa electoral y reiteró que no permitirá que funcionarios hagan proselitismo.
"Veremos que lamentablemente algunos se preparan para sembrar discordia y violencia y para volver a hacer de una confrontación proselitista una forma de violencia, con el único propósito de alcanzar sus objetivos claramente electorales", afirmó Funes, sin suministrar mayores detalles.
Se pronunció así al intervenir en un acto oficial de la Fuerza Armada salvadoreña y recordó que aludió a las venideras campañas con miras a la elección de los diputados de la Asamblea Legislativa (y para ayuntamientos en 2012) durante un pasado encuentro institucional con el alto mando militar con motivo del Año Nuevo.
"Francamente espero que se asuman responsabilidades, que se entienda que El Salvador ha comenzado un proceso de cambio que se asienta en la unidad, en la atención de los más vulnerables, en recuperar el proceso productivo, en mejorar los ingresos y la calidad de vida de los trabajadores", sostuvo.
Insistió en su decisión de que los funcionarios del Gobierno no participen en actividades proselitistas, y aclaró que "no es un capricho".
"Lo que sí exijo y no lo permitiré, es que nadie (...) se valga de su posición de poder en el Gobierno para realizar actividades de proselitismo electoral, y es por la credibilidad del Gobierno, es por la unidad del pueblo salvadoreño, es sobre todo por el futuro del país", agregó.
El jefe de Estado aprobó el pasado 12 de enero un decreto que prohíbe a funcionarios de Gobierno unirse a campañas políticas y le otorga la facultad de destituir a quienes incumplan la medida.
En El Salvador, un país con 6,1 millones de habitantes, las campañas electorales se extienden 15 meses.