El presidente de El Salvador, Mauricio Funes, anunció hoy que estudia la posibilidad de extender el plazo de 180 días para que el Ejército apoye a la Policía en el combate a la delincuencia, que causa un promedio de 13 muertes al día.
"Yo estoy persuadido a que el Ejercito continúe dando el apoyo que ha venido dando a la Policía Nacional Civil", afirmó Funes, quien explicó que, luego de evaluar la situación con las autoridades de seguridad y militares, va a "tomar la decisión".
El mandatario, que hoy inauguró un centro educativo en la localidad de San Ignacio (85 kilómetros al norte de San Salvador), dijo a periodistas que la medida, criticada principalmente por organizaciones de derechos humanos, no fue "precipitada", al indicar que la consultó con su gabinete de seguridad y evaluó encuestas que apuntaban una alta confianza de la población hacia los militares.
Funes enfatizó que mientras no se hayan "creado las condiciones que le permitan a la Policía tener un control territorial de las zonas, el Ejército se mantendrá en operaciones de apoyo".
El Gobierno salvadoreño autorizó por medio de un decreto del pasado 6 de noviembre la salida por 180 días de tropas, cuyas funciones se limitan por precepto constitucional a defender la integridad del territorio, para apoyar la seguridad en las zonas de mayor incidencia de la delincuencia.
Ello permitió que unos 2.500 uniformados se sumaran a los entre 1.200 y 1.300 soldados que desde mediados del año pasado participaban en grupos conjuntos con la Policía.