El futuro Gobierno de Uruguay y el Banco Mundial han iniciado una "reflexión colectiva" para definir el plan de cooperación entre ambos para los próximos cinco años, anunció hoy el vicepresidente electo, Danilo Astori.
"Estamos repitiendo una muy buena experiencia que ya tuvimos con el Banco Mundial hace cinco años", agregó Astori, quien fue ministro de Economía y Finanzas en el gobierno saliente de Tabaré Vázquez y será el "número dos" del Gobierno de José Mujica, que asumirá el 1 de marzo próximo.
Mujica, Astori y casi la totalidad de los ministros designados del próximo gobierno participan desde hoy y durante dos días en un seminario organizado por el Banco Mundial para presentar el informe denominado "Opción de política".
Los temas que se abordan, entre otros, son economía y finanzas, política fiscal y desarrollo de los mercados de capitales.
También, los desafíos de la educación, sistema de protección social, infraestructura, transporte y energía, desarrollo del sector público, agricultura familiar y forestación.
Lo que se busca es "tener una visión global y una reflexión colectiva" entre las autoridades del banco y representantes del futuro Gobierno "para analizar temas con relativa profundidad", destacó Astori.
El vicepresidente electo dijo que el análisis pasa por la economía, la inversión y la infraestructura, "pero sobre todo por temas sociales que son fundamentales para el futuro Gobierno".
"Queremos seguir disminuyendo la pobreza y apuntar a una sociedad uruguaya con más justicia social y equidad", afirmó el vicepresidente electo.
El vicepresidente señaló que uno de los objetivos del futuro equipo económico, que encabezará el designado ministro de Economía y Finanzas, Fernando Lorenzo, "será disminuir los impuestos al consumo".
Uruguay tiene un Impuesto al Valor Añadido (IVA) del "21 por ciento y eso es mucho", dijo Astori.
"Vamos a impulsar una reducción gradual pero atendiendo siempre el tema fiscal", agregó.
El vicepresidente electo recordó que el país "debe recomponer la situación fiscal tras el apoyo que dio el Gobierno a sectores de la economía uruguaya que atravesaron dificultades" como consecuencia de la crisis financiera internacional, entre ellos el de los lácteos.