El presidente peruano, Alan García, no descarta volverse a presentar para un tercer mandato en las elecciones de 2016, pero dijo que esta decisión "está en manos de Dios y el pueblo", en declaraciones a la prensa extranjera.
"No me gusta hacer afirmaciones a largo plazo, parece un desafío", expresó García a una pregunta sobre su eventual candidatura para las elecciones de 2016, pues la Constitución peruana le impide presentarse para dos mandatos consecutivos.
"Pero si me preguntan si me gustaría (servir en un tercer mandato), cómo no me va a gustar: me gustaría tener el honor supremo de poder contribuir, conducir, ayudar; ahora bien, solo Dios y el pueblo dicen su palabra", repitió.
En todo caso, descartó cambiar las normas para permitir una reelección inmediata en 2011: "Jamás he optado por cambiar las normas o meter los tanques para quedarme", señaló, en alusión a los episodios que en el pasado ha habido de golpes o autogolpes para forzar una reelección, como hizo Alberto Fujimori en 1992.
García quitó importancia al hecho de tener una baja popularidad (menor del 20 por ciento en los últimos sondeos de opinión) y dijo que es tradicional en Perú que a mitad de un mandato un presidente registre una baja popularidad que luego se recupera.
Pero, aclaró, "no vendo mi alma al diablo por la popularidad; yo lo que quiero es que el Perú se fortalezca. El camino de la demagogia y el populismo no lo voy a seguir".
Preguntado sobre su competidor más directo en las últimas elecciones, el nacionalista Ollanta Humala (quien no esconde sus intenciones de volverse a presentar), mencionó que no quería "opinar sobre los adversarios internos".
Humala acusó el pasado martes a García de "cobarde" y "violador de los derechos humanos" y dijo que este último ha ordenado una persecución contra él.
El presidente negó tal persecución y comentó: "los adversarios pierden los papeles y acaban dando popularidad al atacado".