GASOLINA**El reciente aumento del precio del combustible pone en el tapete una vez más el tema del ahorro. Los panameños deben convencerse de que el despilfarro en estos momentos llevará a la ruina tanto al país como a las familias. En contraste, las estadísticas demuestran que en Panamá se está consumiendo más combustible ahora que nunca, lo que resulta escandaloso.
TRANSPORTE**Otro tanto está en manos del Gobierno. La comunidad nacional está a la espera de una definición en el tema del transporte urbano en la ciudad capital. Es un asunto al que se le ha dado una demora exagerada, y ya es hora de ponerle punto final. Con un adecuado sistema de locomoción en la capital, el ahorro sería a granel, y ganaría la mayoría.
FUTURO**No hay en el horizonte una solución a gran escala sobre el tema energético. Todo lo contrario. Eso quiere decir que las decisiones que tomemos como sociedad hoy, nos servirán para enfrentar el mañana, que promete ser mucho más severo. Es hora que los panameños asumamos el control de nuestro destino, y el primer paso debemos darlo en casa.