El Gobierno de Guatemala amplió hoy por 30 días más el "estado de calamidad pública" que decretó en todo el país el mes pasado para hacer frente a la crisis alimentaria que afecta a más de 450.000 familias pobres.
"De esta forma tendremos mayor capacidad de maniobra para canalizar la ayuda internacional y garantizar la seguridad alimentaria de la población afectada", dijo a Efe un portavoz de la Presidencia guatemalteca.
La ampliación de la medida fue aprobada por el Gabinete de Gobierno y publicada hoy en el diario oficial Centroamérica para que surta efecto de inmediato.
El Gobierno solicitó ayuda a la comunidad internacional por más de 100 millones de dólares para dotar de alimentos de emergencia a la población damnificada e impulsar proyectos de desarrollo agrícola.
Miles de familias, habitantes del denominado "corredor seco", en el este y noroeste del país, han perdido sus cosechas debido a una severa sequía, la más fuerte registrada en Guatemala en los últimos 30 años.
La crisis alimentaria afecta principalmente a 54.000 familias pobres, y ha puesto en peligro a otras 400.000, según el Gobierno.
La Unión Europea, España, Italia, Alemania, Estados Unidos, México, Venezuela, Argentina, Chile y Ecuador, entre otros, han atendido la solicitud de Guatemala, con donaciones monetarias y de alimentos para contribuir a paliar la crisis.