El vicepresidente boliviano, Álvaro García Linera, dijo hoy que Bolivia quiere expandir sus mercados y que, tras el acuerdo firmado entre su país y Venezuela, "el siguiente paso es trabajar las exportaciones a Brasil".
En entrevista en la televisión pública, García Linera se mostró favorable a que EE.UU. mantenga los beneficios de la ATPDEA (Ley de Preferencias Arancelarias Andinas y Erradicación de Drogas) con Bolivia, si bien dijo que su Gobierno trabaja para "seguir abriendo mercados".
"El siguiente paso es trabajar la exportación a Brasil (...) que nos abre sus mercados, pero nos pide algunas condiciones como que la materia prima sea elaborada también en Bolivia", dijo el vicepresidente en aparente alusión a la industria textil.
García Linera recordó que Bolivia y Venezuela cerraron "intenciones de negocios" por valor de 46 millones de dólares en un evento celebrado recientemente en La Paz, lo que supone el doble de lo que están vendiendo a Estados Unidos bajo el régimen de preferencias arancelarias que se dispone a suspender Washington.
"Si lo prolongan (la ATPDEA), excelente; si no, los productores tienen un flujo de dinero, un crédito que va a darles el Estado para que puedan pagar esos impuestos nuevos en caso de que aparecieran", dijo.
El vicepresidente explicó que Bolivia exporta a EE.UU. productos por valor de 60 millones de dólares de los cuales, 20 tienen que ver con productos no tradicionales (textiles, madera, joyas...) y los otros 40 son derivados de petróleo "que tienen un impuesto soportable".
A su juicio, de perder los beneficios arancelarios, "el problema" serían los millones de las exportaciones no tradicionales.
"Con Venezuela estamos abriendo intenciones de 46 millones de dólares y si lo hacemos rápido y retorna el capital, se podrían convertir en 80, 120 ó 160", dijo.
"Esta es una economía que mira al mercado interno y al externo con soberanía. Se abre al mundo, pero sabe seleccionar lo que le conviene", sostuvo.
Así, señaló que Bolivia necesita el mercado de la Unión Europea (UE), siempre que "no vulnere la economía y la política del país".
"La posición de Bolivia con respecto a la UE no tiene que ver con que queremos un país encerrado, sino que queremos una relación donde el país tenga los beneficios necesarios", apuntó.
García Linera se refería así a la decisión de Lima y Bogotá de negociar por separado con la UE, fuera del bloque andino, empeño que ha recibido el apoyo de la comisaria europea de Relaciones Exteriores, Benita Ferrero-Waldner, ante las críticas de Ecuador y, sobre todo, de Bolivia.
El vicepresidente reiteró su defensa de la negociación "bloque a bloque", que tome en cuenta la protección de inversiones y la propiedad intelectual.