Gobierno uruguayo anuncia que militares controlarán el acceso a las prisiones


El presidente uruguayo, José Mujica, anunció hoy que a partir de ahora serán los militares los encargados de controlar el acceso a las prisiones para reforzar la seguridad y evitar motines como el que ayer se desató en una de las principales cárceles del país.


Según informó Mujica en un comunicado recogido por la Presidencia de la República, la decisión de poner a los militares a custodiar prisiones, "ya tomada hace tiempo", busca responder también a los casos de corrupción entre la Policía que ha permitido la entrada de droga y armas a los penales, motivo último de la violencia carcelaria.


El Gobierno reaccionó así tras una semana de conflictos en las prisiones uruguayas, consideradas por Naciones Unidas como lugares en donde las condiciones de habitabilidad y salubridad son tan malas que constituyen una "violación a los derechos humanos", y que el Ejecutivo del presidente Mujica está intentando mejorar.

 

Los incidentes comenzaron el pasado día 20, cuando un preso murió y dos policías resultaron heridos de bala, uno de ellos de extrema gravedad, en el Penal Libertad, la mayor cárcel de alta seguridad en Uruguay.


El fallecido, que había protagonizado anteriormente un intento de fuga, atacó a los guardias con una pistola de nueve milímetros que no se sabe cómo llegó a su poder, y falleció cuando estos repelieron el ataque.


En protesta por este suceso, los policías que custodian las cárceles cercanas a la capital anunciaron unilateralmente la suspensión de las visitas a las prisiones, lo que generó protestas tanto dentro como fuera de las cárceles.

 

Pese a que la medida fue levantada casi inmediatamente, los internos de la prisión de Santiago Vázquez iniciaron un motín e incendiaron varios módulos de la misma, lo que causó graves daños a los edificios y obligó al realojo de mil internos en otros penales.


Mujica consideró "lamentable" el suceso con el preso armado que "seguramente quería morir matando", algo que logró porque estaba armado con un arma que no entró en la prisión por medio "del Espíritu Santo".


"Esa pistola, como otras armas que aparecieron, entra por la puerta. Y entra por la puerta porque en definitiva, solo claudicaciones y errores humanos en un colectivo explican estas cuestiones. Y esto es lamentable y hay que reconocerlo", dijo el presidente.

 

Esa situación es la que "inevitablemente" conduce a la decisión de que "las Fuerzas Armadas se hagan cargo de las puertas de acceso de las cárceles".


"Si entran armas y drogas, pasan por la puerta y tenemos que tener la máxima seguridad", indicó.


Mujica, quien pasó casi 15 años preso, la mayor parte de ese tiempo en duras condiciones bajo la dictadura militar (1973-1985), reconoció que ese papel de guardianes "no le gusta a nadie" pero que "alguien tiene que hacerlo por una razón de seguridad colectiva".

 

Además, el mandatario indicó que el Gobierno ya compró varios escáneres "modernos y hechos a pedido" para instalar en las puertas de las cárceles.


"Todo esto lo tenemos que hacer porque la primera garantía es la puerta. Todo lo demás es importante, pero esto es decisivo. Si no tenemos seguridad en la puerta no la tendremos en ningún lado. Con esto creemos que podemos colaborar con los buenos policías, que son la mayoría", culminó.


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101 años de Panamá América

 
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