Organizaciones ambientalistas y el Gobierno de Guatemala se unieron hoy para pedir a la población que modifique la celebración católica de la tradicional "quema del Diablo", para evitar la contaminación ambiental que afecta este país.
"Somos respetuosos de las tradiciones, pero es importante cambiar la forma de celebrar estas fechas para evitar la contaminación ambiental", dijo a periodistas el ministro guatemalteco de Ambiente, Luis Ferraté.
Como todos los 7 de diciembre desde hace más de tres siglos los guatemaltecos se aprestan a celebrar hoy la "quema del Diablo", una tradición católica que anuncia el triunfo de la Virgen de Concepción sobre Satanás, la cual se rememora con grandes fogatas y la quema de juegos pirotécnicos.
Según la creencia popular, la Virgen de Concepción -cuya festividad se cumple mañana- derrotó al Diablo luego de que cada año se escondiera entre las cosas viejas de las casas, trayendo consigo mala suerte, razón por la cual se quema la basura para que retorne al infierno.
Algunas familias aprovechan la fecha para echar a la fogata las cosas viejas e inservibles de sus casas, lo cual provoca altos niveles de dióxido de carbono que contaminan el medio ambiente.
Otros prefieren quemar "Diablitos" de papel y cartón que artesanos elaboran y venden en esta fecha, los que, aunque en menor medida, según los expertos, también provocan contaminación.
El ministro de Ambiente sugirió que en lugar de las tradicionales fogatas los guatemaltecos cumplan con la tradición encendiendo velas de cera.
Por su parte, la organización Jóvenes por Guatemala, en coordinación con una fundación benéfica, convocó a los ciudadanos a que en lugar de hacer fogatas este día reciclen papel de todo tipo y lo donen para poder venderlo, de modo tal que con los recursos obtenidos se puedan financiar proyectos de asistencia para familias pobres.
Con la "quema del Diablo" se inician las festividades de Navidad y Fin de Año en Guatemala.