El ex vicepresidente del Gobierno español, Alfonso Guerra, alertó hoy al presidente paraguayo, Fernando Lugo, de los riesgos de la aparición de "fórmulas mesiánicas" si no se producen los cambios que se esperan en este país.
Guerra realizó esa aseveración durante un coloquio que compartió esta noche con Lugo al cierre de su visita de tres días a Paraguay, durante la cual ofreció charlas y se reunió con autoridades políticas, dirigentes sociales y estudiantes.
"A mi juicio el riesgo principal para Paraguay será la impaciencia de algunos para ver ya realizados los cambios", expresó el político español al advertir que si "exaspera la situación puede ocurrir que aparezcan esas fórmulas mesiánicas que asuelan siempre el sistema democrático".
Tras el triunfo de Lugo se han sucedido ocupaciones de tierra por parte de organizaciones campesinas en reclamo de una reforma agraria, lo que ha motivado el rechazo de los productores agrícolas, que el 15 de diciembre realizarán una manifestación con tractores para denunciar la inseguridad en el campo.
Guerra dijo que tras una época de dictaduras militares en América Latina "en estos momentos se están dando otros cambios, que vienen acompañados o sostenidos por asambleas constituyentes que pretenden refundar el mapa político y las instituciones de la democracia".
El actual diputado por el gobernante Partido Socialista Obrero Español (PSOE) español se refirió tácitamente a los gobiernos de Venezuela, Bolivia y Ecuador, con quienes se enmarca el de Lugo, según analistas locales y parte de la prensa local.
"Ahora se quiere refundar un mapa político de tal forma que los sectores (partidos políticos) a los que se consideran responsables históricos de los problemas del país pierdan capacidad de representación", indicó Guerra en su exposición en el centro cultural español "Juan de Salazar".
"Hemos pasado de lo que eran las rupturas autoritarias de los años 70 a rupturas que se producen en un marco democrático, manteniendo las convocatorias electorales, por lo cual podemos decir que tienen legitimidad de origen, pero no de ejercicio", acotó.
En ese sentido, enfatizó que "estamos ante un Paraguay que tiene delante de sí la defensa del sistema de partidos" e hizo hincapié en que "sería un política suicida la de sustituir los partidos".
Por otro lado, Guerra hizo un paralelismo del proceso español con el de Paraguay al recordar que ambos proceden de una dictadura "muy ligada a una estructura militar", aunque destacó que "no se puede exportar un fenómeno (político) de un país a otro" y criticó el capitalismo y el neoliberalismo.
"Los neoliberales han estafado a las clases populares del mundo entero", matizó.
Por su parte, Lugo reseñó la historia contemporánea de su país y los factores que contribuyeron al proceso que derivó en febrero de 1989 con el derrocamiento del dictador Alfredo Stroessner (1954-89), así como a los vicios de la transición democrática.
El gobernante sostuvo que "resulta difícil gobernar sin que exista un consenso social mínimo" y expresó que los mandatarios de los primeros años de la transición paraguaya "estuvieron fuertemente afectados por este fenómeno".
"Lo más grave de todo es que ante la ausencia de una legitimidad suficiente los mandatarios se vieron forzar a apelar a prácticas perniciosas para lograr un nivel razonable de gobernabilidad", sentenció Lugo, quien aseguró que el "Gobierno que presido tiene el compromiso ineludible con la patria y con la historia".