La conexión dominicana-cubana entre Vladimir Guerrero y Kendry Morales fue la clave perfecta para que los Angelinos de Los Ángeles consiguieran su boleto que les permitió disputar el título de la Liga Americana.
Pero si Guerrero y Morales demostraron bateo oportuno y poder, respectivamente, el receptor puertorriqueño Jorge Posada y el dominicano Robinson Cano también conformaron una dupla peligrosa para los Yanquis de Nueva York, que también pasaron a la final y serán sus rivales.
Mientras que el venezolano Carlos González salió con un bate explosivo y reunió en su madero tanto la dinamita como el toque perfecto, pero lo hizo en la otra cara de la moneda y su ataque fue insuficiente, por lo que su equipo salió con la derrota.
Con su sencillo de dos carreras cuando faltaba un out del noveno episodio, Guerrero, se convirtió en el héroe de los Angelinos, que al derrotar 7-6 a los Medias Rojas de Boston, pasaron a luchar por el banderín de la Liga Americana.
El ataque del dominicano hizo que se convirtiera en el cuarto jugador de los Angelinos, que pega imparable productor del triunfo en el noveno episodio o después, en juego de fase final. Los tres restantes son su compatriota Erick Aybar, en el 2008; Bobby Grich, en 1986, y Larry Harlow, en 1979.
Con su triunfo los Angelinos "barrieron" 3-0 en la serie al mejor de cinco a los Medias Rojas, eliminados, y el equipo californiano tendrán el derecho de disputar el título de la Liga Americana, después de avanzar por primera vez desde la temporada del 2005.
Guerrero, que se convirtió en el verdugo de Boston, empalmó un sencillo por lo profundo del jardín central para al superar la serpentina del relevo Jonathan Papelbon en el noveno episodio.
Para Guerrero, que pegó dos veces en cuatro oportunidades con el madero, con dos remolcadas y una anotada, fue su mejor imparable en la campaña, con el que coronó racimo de tres en el noveno, y con el que dio a los Angelinos la oportunidad de conseguir su primera "barrida" en juego de fase final en la historia de la franquicia.
Para completar la conexión, en el ataque lo apoyó el primera base cubano Morales (1), que ligó jonrón en el cuarto episodio para romperle el equilibrio al abridor Clay Buchholz e irse de 4-1.
Con el mismo poder y también con equipo triunfal el boricua Jorge Posada y el dominicano Robinson Cano también acoplaron sus bates en el triunfo de los Yanquis avanzaron a la final por el título de la Liga Americana, al vencer 4-1 a los Mellizos de Minnesota.
Posada olvidó la polémica que lo ha rodeado desde hace una semana, desde que le informaron que sería sustituido por su compatriota Bengie Molina en la receptoría, y se centró en el poder de su bate.
Posada (1) pegó jonrón solitario por todo lo alto del jardín izquierdo ante los lanzamientos del abridor Carl Pavano cuando el veterano abridor pretendía sacar el último out del séptimo episodio.
El boricua pegó dos veces en los cuatro viajes que hizo a la caja de bateo y remolcó dos carreras, una de ellas con su cuadrangular, y la otra con sencillo por el bosque derecho en el noveno episodio.
Después del imparable de Posada en la novena entrada, el segunda base dominicano Robinson Cano le siguió con otro sencillo, también por el derecho, para sellar la pizarra de los Yanquis, que "barrieron" 3-0 a los Mellizos y se hicieron del derecho de jugar por el título de la Americana por primera vez en cinco años.
Nueva York "barrió" sus series divisionales por tercera ocasión, después de haberlo hecho en 1998 y 1999, y en ambas ocasiones ganaron el derecho de jugar la Serie Mundial.
El primer partido de la serie por el título de la Americana se jugará en el "Yankee Stadium" el viernes por la noche. Ambos equipos consiguieron marca de 5-5 enfrentándose entre sí esta temporada.
En el montículo el cerrador panameño Mariano Rivera (1) dominó a cinco enemigos y se acreditó el rescate para preservar el décimo quinto triunfo seguido de Pettitte en juegos de fase final.
Rivera lanzó un episodio y un tercio, aceptó un imparable y ponchó a dos, después de realizar 18 envíos, 12 de ellos a la zona del strike para dejar en 0.00 su promedio de efectividad.
En juego solitario, sin conexión, el venezolano Carlos González combinó el poder y el bate oportuno, pero los Rockies de Colorado perdieron 5-6 ante los Filis de Filadefia.
Los Rockies contaron con el ataque de González (1), que se voló la barda ante los lanzamientos del primer relevo Joe Blanton.
González desequilibró a Blanton con bambinazo por todo lo alto del jardín derecho, sin gente en los senderos.
El venezolano impidió que Blanton sacara el tercero y último out de ese episodio con él, y pegó su primer jonrón en juego de fase final, además logró su primera remolcada en un partido de postemporada, y de quedar a sólo un triple para completar el "ciclo".
Víctor Montiel