Todo está listo en Filadelfia para que mañana, sábado, en el Citizens Bank, de comienzo la serie de Campeonato de la Liga Nacional cuando se enfrenten el equipo local de los Filis y los Gigantes de San Francisco con los abridores Roy Halladay y Tim Lincecum como grandes protagonistas.
Nadie cuestiona que la figura de ambos abridores y el pitcheo acaparará el centro de atención y también podrán definir el banderín de la Nacional, título que defienden los Filis.
La primera demostración de ese protagonismo llegará cuando suban al montículo los derechos Halladay y Lincecum, que llegan a la serie con un poder en sus brazos completo.
Es tanta la expectativa que rodea ese enfrentamiento, que la serie de la Liga Americana entre los Vigilantes de Texas y los Yanquis de Nueva York ha quedado en un segundo plano.
La presencia de Halladay y Lincecum ha permitido que la competición del béisbol profesional en la fase final tenga por primera vez un duelo súper estelar de lanzadores.
Halladay llega de lanzar un juego sin hits para los Filis ante los Rojos de Cincinnati, a los que barrieron por 3-0 en la serie de división al mejor de cinco.
La actuación de Halladay fue apenas la segunda joya de ese tipo en la fase final y primera desde que el juego perfecto que Don Larsen lanzó en la Serie Mundial de 1956 con los Yanquis.
Una noche después, Lincecum permitió sólo dos imparables y abanicó a 14 al tirar una blanqueada por los Gigantes ante los Bravos de Atlanta a los que eliminaron por 3-1 en la serie al mejor de cinco.
Lincecum ha sido galardonado con el Cy Young de la Liga Nacional en las dos pasadas temporadas y Halladay --ganador con ese premio en 2003 en la Americana-- es el gran favorito para recibirlo este año en el "Viejo Circuito".
De acuerdo a las estadísticas históricas del béisbol profesional, esta es la primera vez desde 1991 que los últimos ganadores del Cy Young --si al final Halladay recibe el galardón-- se miden en el arranque de una serie de campeonato.
En aquella ocasión los protagonistas y rivales fueron Tom Glavine, de los Bravos de Atlanta, y Doug Drabek, de los Piratas de Pittsburgh.
Pero si el duelo entre Halladay y Lincecum va a ser espectacular tampoco perderán intereses los siguientes abridores en la rotación de ambos equipos con Roy Oswalt y Cole Hamels que completan el trío de ases de los Filis.
Mientras que San Francisco cuenta con el puertorriqueño Jonathan Sánchez, Matt Cain y hasta el novato Madison Bumgarner, su gran revelación.
Curiosamente, se trata de la primera vez que estas dos franquicias históricas se encuentran en una serie de la fase final y todo será incógnita aunque las estadísticas de la temporada regular favorecen a los Filis.
El equipo de Filadelfia tiene el mejor récord durante la temporada regular, con 97 victorias, y ahora intentan convertirse en la primera novena que consigue el título la Nacional en tres años sucesivos desde los Cardenales de San Luis en 1942-44.
"Ellos son el equipo a vencer", admitió Lincecum, cuyo debut en las mayores el 30 de mayo de 2007 fue precisamente contra los Filis. "Tienen la experiencia y aquí están otra vez".
San Francisco, por su parte, vuelve de nuevo a la lucha por el banderín de la Nacional por primera vez desde 2002, año en el que con el ex toletero Barry Bonds perdió la Serie Mundial.
"Va a ser entretenida. Ellos tienen a uno de los mejores lanzadores de la Liga Nacional y de las mayores, pero nosotros también", declaró Pablo Sandoval, el tercera base venezolano de los Gigantes. "Luego en los partidos pueden suceder muchas cosas".
Factores como que también el bateo de ambos equipos les den a sus estelares monticulares la ayuda que necesitan para completar su labor y en ese apartado también existe una gran igualdad.
De ahí que la serie entre los Filis y los Gigantes ya se haya convertido en el centro de atención y de momento los Vigilantes y los Yanquis tengan que comenzar a quitársela en base a lo bien que lo hagan cuando estén en el diamante.