Por primera vez en la historia del equipo, los Marineros de Seattle han conseguido reunir en su rotación de abridores a dos estelares que son la envidia del resto de las novenas de las Grandes Ligas.
Si ya con el abridor venezolano Féliz Hernández habían demostrado todo el potencial de futuro la llegada de Cliff Lee les ha convertido en uno de los equipos a batir en la Liga Americana, al menos sobre el papel, cuando de comienzo la nueva temporada.
Mientras tanto, Hernández, que firmó un contrato de cinco temporadas y 78 millones de dólares, sigue siendo la misma persona sencilla, que expresa sus "manías" antes de lanzar, como tener la gorra un poca ladeada y persignarse antes de iniciar su trabajo desde el montículo.
Lo que no le ha cambiado tampoco es la recta, que sigue siendo demoledora, y que lo convirtió en el as de los Marineros (19-5), mientras que si ha conseguido algo más de "músculos" de cara a la nueva temporada.
El derecho de 23 años también se ha convertido en un líder, lo que fue evidente en el primer día de entrenamientos para lanzadores y receptores ante la popularidad que posee con el resto de sus compañeros y la buena comunicación con los dirigentes del equipo.
"Félix dice que ganó", comentó el piloto de los Marineros, Don Wakamatsu. "Miren esa lista. Es su cifra más baja, pero de todas formas está en la cima (de la lista)".
Wakamatsu siguió bromeando con el peso de 102 kilogramos de Hernández y su edad al decirle que la grasa que ha perdido se debe a que ha dejado de ser bebé y ha madurado, no que ya haya trabajado.
Hernández descarta cualquier posibilidad de que el dinero y la presión lo vayan a afectar de alguna forma.
"Para nada", declaró Hernández, de 24 años, a los periodistas. "Sigo igual. Sólo tengo que hacer el mismo trabajo que hice el año pasado, no siento ninguna diferencia".
Sus entrenadores vigilarán de cerca su desempeño y quieren desde el principio que esté centrado y haciendo bien las cosas.
"El año pasado vi mucho crecimiento, y obviamente eso ha continuado", indicó Wakamatsu. "Lo que tenemos que vigilar es cómo maneja la situación del gran contrato que firmó. Y por ahora vamos a explicarle que tiene que ser la misma persona. A veces eso es difícil para un atleta profesional porque se ponen mucha presión, pero él no tiene que hacerlo".
El pasado jueves, Hernández lanzó por primera vez desde el montículo, tras el descanso invernal.
"Siento como si no hubiera lanzado en dos años", comentó Wakmatsu. "Pero está mejorando. No espero gran cosa de mi primer bullpen, algo que es normal".
Pero el piloto de los Marineros no tiene ninguna duda que con Hernández y Lee en la rotación el equipo tiene todas las posibilidades para ser ganador.
La llegada de Lee es otro de los motivos de satisfacción para la organización de los Marineros que están convencidos de la gran aportación que les va a hacer el ex lanzador de los Filis de Filadelfia y los Indios de Cleveland.
Pronto los Marineros verán lo que tienen en Lee, un zurdo veterano que ha brillado en encuentros importantes, como ocurrió en los playoffs del año pasado cuando tuvo una foja impecable de 4-0 con un promedio de 1.56 en efectividad con los Filis.
Lee fue adquirido en un traspaso y los Marineros creen que ya está listo para lanzar después de una cirugía menor para retirarle hace dos semanas una astilla ósea en el pie izquierdo.
Todavía con la zona de la cirugía cubierta con cinta médica, Lee tiene previsto participar en las prácticas del lunes y podría tener una sesión de bullpen el miércoles.
"Sería bueno tenerlo de vuelta en la lomita. Ese es nuestro primer paso", admitió Wakamatsu. "Hacer que se sienta cómodo con el equipo".
El manejador de los Marineros se refirió también que en el equipo se habló mucho de traer a un lanzador veterano para complementar a Hernández.
"Solamente que no pensé que fuera a ser Cliff Lee", dijo. "Simplemente hemos conseguido lo mejor y eso es algo extraordinario".
Lee, de 31 años, tiene una extensa presencia en las mayores y los méritos de participar en el Juego de Estrellas y de ganar el premio Cy Young.
Sin embargo, no tiene la intención de ser un líder impertinente entre los Marineros, sino todo lo contrario llega para aprender y enseñar a los demás compañeros.
"Estoy más dedicado a algo así como dar el ejemplo", explicó. "Únicamente quiero hacer bien mi trabajo y si los compañeros tienen alguna pregunta o necesitan mi ayuda o ven algo que yo crea necesario asumir para ayudar, lo haré, pero no vengo a tratar de ser un líder".
El lanzador Ian Snell espera aprender algo de la manera en que Lee enfrenta a los bateadores y sobre las ventajas de ciertos lanzamientos.
"Ha estado en la fase final, en la Serie Mundial", comentó Snell. "Tiene muchos conocimientos de la pelota y estoy seguro que nos va a ser de gran ayuda".
Por su parte, Hernández dijo que era un "lujo" tener como compañero a un lanzador de la trayectoria de Lee y todo lo que ha demostrado en las Grandes Ligas.