La secretaria de Estado de EE.UU., Hillary Clinton, emprenderá mañana una gira por cuatro países de Asia Central y el Golfo Pérsico, en plena controversia por la divulgación de documentos diplomáticos por parte de Wikileaks.
Clinton, quien habló en los últimos días con varios de sus homólogos para advertirles de la filtración de 250.000 cables diplomáticos y tratar de controlar el posible daño en las relaciones bilaterales, se enfrentará por primera vez desde la divulgación de esos documentos secretos directamente a la reacción de líderes extranjeros al contenido de los mismos.
En los cables, elaborados por las embajadas de Estados Unidos alrededor del mundo, figuran, entre otras evaluaciones, caracterizaciones poco halagüeñas y embarazosas de ciertos líderes extranjeros.
La jefa de la diplomacia estadounidense parte hoy a Kazajistán, donde participará en la cumbre de la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE), a Kirguizistán, Uzbekistán y a Bahrein, reino en el que asistirá al Diálogo de Manama.
En declaraciones a los medios de comunicación efectuadas tras la filtración de los telegramas, Clinton se mostró, no obstante, "confiada" en que la relación entre el Gobierno del presidente Barack Obama y los socios de EE.UU. en todo el mundo "resistirá este desafío" que supone la revelación por parte de Wikileaks.
"Confío en que las alianzas y las relaciones que hemos forjado en esta administración resistan este desafío", señaló, al tiempo que bromeó que al menos uno de sus homólogos le dijo que no se preocupara porque no sabe lo que se dice de ella en este país.
Clinton considera que en la comunidad diplomática se entiende que el contenido de los telegramas forman parte de la labor de un Gobierno y de sus legaciones y en este sentido espera que los socios puedan pasar página y seguir cooperando con Estados Unidos.
La titular del Departamento de Estado también dijo que en su viaje transmitirá en persona a los líderes con los que se verá la importancia que otorga al diálogo abierto y productivo que ha mantenido con ellos hasta la fecha y su intención de seguir trabajando estrechamente con ellos.
La filtración supone una "gran preocupación" para el Gobierno de EE.UU., dijo, porque no quiere que los socios alrededor del mundo tengan dudas sobre las intenciones de Washington ni sobre su compromiso con los demás países.
Este mensaje lo podrá transmitir en la cumbre de la OSCE en Astaná que reunirá los días 1 y 2 de diciembre a jefes de Estado y de Gobierno de la organización para abordar la crítica situación de la seguridad en Afganistán y el peligro de la expansión del terrorismo talibán a otros países de Asia Central.
La titular de Exteriores estadounidense se reunirá además con el presidente kazajo, Nursultán Nazarbáyev y con su ministro de Relaciones Exteriores, Kanat Saudabáyev.
Posteriormente, Clinton viajará a Kirguizistán, donde se encuentra una base aérea que cumple un papel crucial en el reabastecimiento de las tropas de Estados Unidos en Afganistán, antes de desplazarse a Uzbekistán y Bahrein.
La secretaria de Estado se reunirá con la presidenta kirguís, Rosa Otunbáyeva, y con otros funcionarios.
Revisará los acontecimientos políticos en Kirguizistán después de los históricos comicios de octubre y abordará con las autoridades de esa antigua república soviética temas de interés muto.
En Uzbekistán, se entrevistará con el presidente Islam Karímov para tratar la relación bilateral entre ambos países y asuntos regionales.
Por último, antes de regresar el 3 de diciembre a Washington, acudirá en Bahrein al Diálogo de Manama, un foro anual organizado por el Instituto Internacional para Estudios Estratégicos, en el que participan delegaciones gubernamentales de más de 20 países.