El candidato socialista a la Presidencia de Francia, François Hollande, criticó hoy el acuerdo de Bruselas del pasado día 9, que consideró "estrecho, vago y punitivo", y señaló que olvidó adoptar medidas de estímulo para favorecer el crecimiento económico.
En un artículo publicado hoy en el vespertino "Le Monde", Hollande criticó en particular al presidente francés, Nicolas Sarkozy, uno de los artífices de dicho acuerdo.
El candidato socialista considera que el proyecto de nuevo tratado acordado por la mayoría de los miembros de la Unión Europea (UE) "alimenta una peligrosa confusión entre la necesaria convergencia de políticas económicas en la zona euro y la generalización de la austeridad".
Frente a ello, Hollande reclamó una política intervencionista, por un lado de la mano del Banco Europeo de Inversiones (BEI) y por otro de la propia Comisión Europea (CE).
Al primero le pidió inversiones "en los sectores de futuro", mientras que con un "presupuesto europeo reforzado con nuevos recursos", como la tasa sobre las transacciones financieras, el candidato a la Presidencia francesa pidió un cambio en las políticas industriales para lograr la "conversión ecológica o en las nuevas tecnologías".
Hollande señaló que Sarkozy "se ha resignado" a perder la máxima calificación de la deuda francesa, lo que considera "la constatación de un fracaso" de su política.
Señaló que la reducción de la deuda y del déficit de Francia son "un imperativo" y se comprometió a lograr el equilibrio financiero en 2017, pero prometió hacerlo "con justicia social" y sin olvidar los esfuerzos para que la economía francesa vuelva a crecer.
Porque el acuerdo de Bruselas supone "una amenaza de agudizamiento de la recesión" que "inquieta a los mercados".
Hollande también lamentó que en el acuerdo se olvidara al Parlamento Europeo y a los parlamentos nacionales, por lo que reiteró su voluntad de renegociar el pacto si gana las Presidenciales previstas para la próxima primavera.
El candidato socialista indicó que el acuerdo no sirvió para recuperar la confianza de los mercados y reclamó la participación del Banco Central Europeo (BCE) para "disipar las inquietudes" que pesan sobre la zona euro.
El banco emisor, junto con el fondo de estabilidad, deben constituir "una verdadera fuerza de ataque" de la zona euro, indicó Hollande, que dijo ser favorable a los "eurobonos" que "mutualicen, al menos, una parte de la deuda" europea. EFE
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