La británica Kelly Holmes alcanzó en Atenas la plenitud deportiva con 34 años y sus dos medallas de oro, en 800 y 1.500 metros, la convirtieron en sucesora de Marion Jones como reina de los Juegos Olímpicos.
Holmes arrebató a su amiga la mozambiqueña María Mutola la corona olímpica de 800 con un esprint agónico que concluyó en 1:56.38 como remate a una carrera de gran nivel en la que cinco atletas bajaron de 1:57.
Mutola, que había ganado todas las grandes competiciones desde los Juegos de Sydney (nueve títulos mundiales), desembocó en la recta final en cabeza pero en los últimos metros se quedó clavada y fue perdiendo posiciones hasta quedar fuera del podio. Ninguna mujer ha podido hasta hoy repetir título en 800.