HORROR**Como si no fuera suficiente el hecho que medicinas fabricadas por el Seguro Social, contaminadas con falsa glicerina, hayan causado la más grave crisis de salud pública en la historia, ahora reaparece el mismo veneno en productos de consumo masivo y popular.
DESCONTROL**A cualquiera debería alarmarle el descontrol existente, no sólo en China continental, origen del veneno comprado por el Seguro Social, sino también en Panamá, donde ha entrado libremente.
ADUANAS**No puede permitirse que ingresen a nuestro país este tipo de productos adulterados, ni legalmente ni de contrabando. La Dirección de Aduanas tiene que jugar un papel de primerísima línea.