La Casa Blanca ha logrado sumar a su ambicioso proyecto de reforma de la salud a los hospitales del país, que se han comprometido a reducir sus costes en 155.000 millones de dólares en los próximos 10 años.
"La reforma está en marcha", dijo hoy el vicepresidente del Gobierno, Joe Biden, al explicar algunos detalles del plan de rebaja de los precios que los hospitales cobran por sus servicios a los pobres y a los ancianos, a través de los programas Medicare y Medicaid.
La Casa Blanca y los demócratas del Congreso llegaron el lunes a un acuerdo con la Asociación de Hospitales de Estados Unidos, la Federación de Hospitales de Estados Unidos, y la Asociación Católica de la Salud, que operan las mayores redes de centros médicos en el país.
El presidente Barack Obama, en un mensaje desde Europa, expresó su satisfacción con "los progresos hacia la reforma del sistema de salud".
Además, reiteró que "una de las mejores maneras de bajar los costos, dar más opciones y garantizar la calidad de la atención es un programa público que fuerce a las compañías de seguros a competir y que las mantenga honestas".
Lo obtenido de los hospitales es apenas la mitad de lo que Obama había propuesto, pero da ímpetu adicional al esfuerzo de su Gobierno por una reforma del sistema de asistencia médica en EE.UU.
La semana pasada, las compañías farmacéuticas ofrecieron al Congreso y al Gobierno un compromiso de 80.000 millones de dólares, también a lo largo de 10 años, para reducir el costo del cuidado de la salud.
Las promesas, que deberán incorporarse en la legislación que estudia el Congreso, llegan en un momento oportuno para el avance de la reforma profunda propuesta por Obama, en un sistema de asistencia de la salud que es el más costoso del mundo y que deja a más de 47 millones de personas sin seguro médico.
La propuesta del mandatario contaba con que las firmas farmacéuticas, los hospitales y una mayor eficiencia en la gestión de la asistencia de la salud ayuden a financiar esa reforma, que la Casa Blanca calcula que costará más de 1 billón de dólares.
La mayor parte de los ahorros prometidos por los hospitales, unos 100.000 millones de dólares, se obtendrá mediante pagos más bajos de los programas gubernamentales Medicare y Medicaid a las instituciones de salud.
Otros 40.000 millones de dólares se ahorrarán reduciendo lentamente lo que perciben los hospitales por el cuidado de las personas sin seguro médico.
Los acuerdos con las compañías farmacéuticas y con los hospitales dan mayor respaldo al intento de Obama de sumar a las empresas, sindicatos, grupos de consumidores y gremios médicos para reformar el sistema de salud antes de fin de año.