La organización Human Rights Watch (HRW) ha pedido a las autoridades marroquíes que cesen las persecuciones contra los militantes que llamaron al boicot de las elecciones legislativas celebradas el 25 de noviembre en Marruecos.
"Marruecos continúa persiguiendo judicialmente a activistas que hace tres meses llevaron a cabo una campaña pacífica para boicotear las elecciones", sentencia a través de un comunicado HRW, mientras que añade "el gobierno niega que estos arrestos se han producido".
Sarah Leah Whitson, responsable de HRW en la zona de Oriente Medio y Norte de África, señala que "las persecuciones contra los militantes a favor del boicot muestra la brecha, que Marruecos debe reducir, entre la nueva Constitución que contiene los principios de los derechos humanos, y sus prácticas represivas que todavía continúan".
HRW subraya que el 23 de noviembre pasado la organización publicó una serie de pruebas con las que se demostraba que desde el mes de octubre la policía, en todo el país, convocó a más de 100 personas para interrogarlas porque estaban distribuyendo panfletos a favor del boicot.
Dos días después de la publicación de HRW, el entonces ministro de Interior (Tayeb Cherkaui) respondía a la organización y negaba todas las acusaciones con el alegato de que se basaban en testimonios de "dudosa credibilidad".
Sin embargo, la organización cita en su comunicado distintos testimonios, entre ellos el de Abdeluahid Kanin, un ciudadano de la ciudad de Marraquech, que junto a Mustafa Urchid, comparecerá el próximo 22 de febrero ante la Justicia.