No hay duda: el mandatario venezolano Hugo Chávez, consolidó su popularidad de la que gozó durante la X Cumbre Iberoamericana de Jefes de Estado y de Gobierno, al constituirse en un mediador con sentido del humor, para terminar con la discusión de los presidentes Fidel Castro y Francisco Flores, de Cuba y El Salvador, respectivamente, durante la reunión de mandatarios ayer.
Entre chistes y frases conciliadoras, aflojó la tensión existente y permitió la terminación de la extensa reunión. Esa fue su postura durante todos los actos en los que participó.
Durante dos días, Chávez, con una sonrisa socarrona y una fresca y relajada imagen, se confundió con el público por momentos, mientras mostró una abierta disposición de conversar con la prensa nacional e internacional.
Ayer, luciendo un saco oscuro, una camisa amarilla y una corbata estampada en verde, se permitió hacerle una broma al Rey de España, en momentos en que daba declaraciones a decenas de periodistas que trataban de entrevistarlo a su entrada al Centro de Convenciones ATLAPA.
El jefe de la realeza española se percató de que Chávez estaba rodeado y trató de halarlo para "salvarlo" del acoso de la prensa.
Pero el venezolano lo haló a su vez y le decía "venga, rey, venga acá". En tanto el rey, sonriente y sonrojado, se alejaba. Hugo Chávez lo señalaba y entre carcajadas aseguró que Juan Carlos de España encarna a un nuevo tipo de rey.
"¿Cómo están muchachos?", fue su saludo a los periodistas. Saludaba con tal familiaridad, que parecía conocer a cada uno.
Apretujado entre comunicadores, habló sobre su propuesta para combatir la pobreza, a través de la reducción del gasto militar y buscar la forma que la deuda se transforme en inversión social, para lo que se requiere voluntad política y la cooperación de todos, de los países desarrollados y de los países en desarrollo.
"Esa es una obra monumental hermano y cada día es el reto más grande porque la economía crece en muchos países, mientras la pobreza aumenta. Esa es una gran contradicción", señaló.
Y con un "me tengo que ir", se retiró a participar de los actos programados para ayer.
Al concluir la inauguración del monumento "Juegos de Antaño", Chávez fue el primer presidente que los periodistas corrieron a entrevistar. Su carisma y su accesibilidad se extendió a los medios.
¿A qué cree usted que se debe su popularidad durante esta cumbre?, preguntamos. "El pueblo panameño siempre nos ha recibido con amor, sobre todo ahora que hemos traído la espada bolivariana", fue su respuesta, al tiempo que agregó no saber si se trata de popularidad o no. "Debe ser que me siento como si estuviera en casa. El pueblo panameño es el pueblo bolivariano, porque los pueblos se comunican con la esencia del alma y el pueblo panameño debe sentirse como el pueblo venezolano. Yo amo a Panamá".
Le preguntamos cómo se siente un presidente como él, que luego de protagonizar un intento de golpe de Estado y haber ido a prisión por esa causa, logra llegar a la Presidencia de Venezuela a través del voto popular.
"Sí, llegamos. Fue un proceso revolucionario inédito en Venezuela, una fuerza popular que tomó la vía constituyente y está construyendo una democracia nueva, una democracia bolivariana", sustentó.
Analiza el final de su respuesta y agrega: "Tenemos que retomar ahora más que nunca el espíritu del Congreso Anfictiónico de 1826".
Al instante se le preguntó si él debe liderar ese movimiento o si cree que encarna un nuevo tipo de líder. Su respuesta fue contundente: "No, yo no me siento que encarno ningún tipo de liderazgo. Yo lo que encarno es parte del pueblo de América Latina y creo que ha llegado una nueva era para América, la era de la unión, el tiempo de retomar el espíritu del Congreso Anfictiónico".
Añadió que él es un actor más y que cualquiera puede liderar ese movimiento.
El grupo de periodistas congregado alrededor del presidente venezolano es cada vez mayor. De repente, en el forcejeo, alguien haló a esta periodista hacia atrás. Chávez, con gesto caballeroso tomó mi brazo y advirtió "no te vayas a caer".
Sobre la denuncia de Fidel Castro de un supuesto intento de asesinato, Chávez se abstuvo de opinar, sin embargo, recalcó que es muy pronto para hablar de eso porque no tiene informaciones claras al respecto.
Se refirió igualmente al desarrollo de la cumbre y reconoció que es necesario preparar un plan estratégico de acción para superar la pobreza, que es la causa de los dramas de los países iberoamericanos, "especialmente de los más débiles que son los niños y ancianos".
Señaló que la cumbre también permite abrir caminos de integración en lo económico y en lo político, además de abrir nuevos caminos de cooperación.