Las Academias Iberoamericanas de la Historia inauguraron hoy en Quito un Congreso Extraordinario en el que quieren conmemorar el bicentenario de la independencia de los países de Iberoamérica, que comienzan este año.
El hecho de que se haya elegido la capital ecuatoriana para la celebración de este congreso se debe "a que en Quito se situó el faro que guió las independencias iberoamericanas en 1809", explicó a Efe el académico ecuatoriano de la Historia Enrique Muñoz Larrea.
Muñoz Larrea detalló que el 10 de agosto de ese año "la elite municipal quiteña, ante la evidencia de un vacío de poder desde España, ocupada tras la invasión napoleónica, tomó las riendas del poder".
"La represión posterior es lo que da lugar a la reacción independentista", no solo de Ecuador, sino que se va extendiendo a los demás países, dijo a Efe la catedrática de Historia Moderna de la Universidad Complutense de Madrid y miembro de la Real Academia de la Historia Carmen Sanz Ayán.
Precisamente será la académica española la que expondrá la importancia de los hechos de 1809 en Quito en su ponencia "Simbología de la legitimidad y representación del poder. La junta Suprema de Quito, 1809".
A este Congreso Extrarodinario, que se clausurará el próximo jueves, asisten académicos de México, República Dominicana, Costa Rica, El Salvador, Guatemala, Colombia, Ecuador, Bolivia, Perú, Venezuela, Uruguay, Paraguay, Argentina y Chile, además de España, Portugal, Brasil y Puerto Rico.
Un total de 25 ponencias serán presentadas en este congreso, que abordarán otros tantos asuntos que van desde los procesos emancipadores e independentistas de los distintos países y regiones hasta los factores ideólogicos, jurídicos y económicos, y la crisis de las Monarquías, que se dieron en la época.
Los académicos Miguel Correa Monteiro, portugués, y Marcos Guimaraes Sánchez, brasileño, abordarán el proceso diferenciado de la independencia de Brasil.
Según la académica española, cada vez se observa más, en todas las universidades, "nuevas lecturas de los procesos independentistas" de América, "menos pasionales", a su juicio, y con más puntos de vista, tanto políticos, como sociales y económicos.
En eso coincidió con su colega ecuatoriano Muñoz, para quien ahora existen "estudios con más fuentes", además de "discusiones con análisis nuevos acerca de los factores que fueron realmente importantes" en la época.
Para Sanz es una "preocupación académica" analizar "cómo evolucionan políticamente los movimientos emancipadores o libertarios hasta que se convierten en repúblicas" los países iberoamericanos.