El informe de una comisión independiente que acusa al Gobierno de Baréin de utilizar una "fuerza excesiva" en la represión de las protestas contra manifestantes reformistas puede servir de base para avanzar en la "reconciliación" del país, según Estados Unidos.
"Creemos que el informe de la comisión y las medidas adoptadas para aplicar sus recomendaciones pueden servir de base para avanzar en la reconciliación y la reforma", sostuvo hoy la Casa Blanca en un comunicado.
El rey de Baréin, Hamad bin Isa al Jalifa, fue "valiente" al ordenar la creación de esa comisión y EE.UU. celebra ahora que se haya comprometido a llevar a cabo las recomendaciones del informe elaborado por esa entidad.
Enfrentado a la creciente presión internacional, el rey ordenó la creación de la llamada Comisión Independiente de Investigación de Baréin (CIIB), presidida por el egipcio Sherif Basiuni, para investigar las protestas que comenzaron en febrero y que han dejado decenas de muertos y heridos.
El informe elaborado por la comisión, presentado hoy, acusa al Gobierno bareiní de haber utilizado una "fuerza excesiva" en la represión de las protestas contra manifestantes reformistas.
También concluye que "no hay pruebas" de una supuesta injerencia de Irán en las protestas, una de las justificaciones invocadas por las autoridades bareiníes para sofocarlas.
La investigación ha sido considerada "suave" por la oposición y no nombra a ningún alto cargo implicado en la tortura, así como tampoco aclara si ésta ha sido sistemática.
De acuerdo con la Casa Blanca, el informe "identifica una serie de inquietantes violaciones de los derechos humanos" y ahora "corresponde al Gobierno de Baréin hacer rendir cuentas a los responsables" y poner en marcha "cambios institucionales para garantizar que los abusos no vuelvan a ocurrir".
En otro comunicado, la secretaria de Estado de EE.UU., Hillary Clinton, indicó que "es esencial para los ciudadanos de Baréin resolver por sí mismos los problemas identificados en el informe y seguir adelante de una manera que promueva la reforma, la reconciliación y la estabilidad".
"Estamos profundamente preocupados por los abusos identificados en el informe", subrayó la jefa de la diplomacia estadounidense, que agregó que su país "continuará promoviendo las libertades fundamentales y los derechos humanos de los ciudadanos de Baréin".
Por otro lado, el portavoz adjunto del Departamento de Estado, Mark Toner, reiteró en su rueda de prensa diaria que EE.UU. condiciona la firma de un millonario acuerdo armamentístico con Baréin a que este pequeño reino del golfo Arábigo respete los derechos humanos.
"Siempre hemos dicho que íbamos a tomar decisiones sobre la venta de armas basándonos en parte en las preocupaciones sobre los derechos humanos" apuntó Toner.
El Congreso de EE.UU. ya ha sido notificado sobre ese acuerdo, según el portavoz, quien recordó, no obstante, que "aún faltan muchos pasos" para que esa venta de armas a Baréin se concrete y que eso no va a suceder "en días, semanas o en los próximos meses".