El secretario general adjunto de la Organización de Estados Americanos (OEA), Albert Ramdin, viajó hoy a Haití acompañado de representantes de otras cuatro instituciones interamericanas, para evaluar la respuesta a largo plazo ante la tragedia generada por el terremoto del pasado 12 de enero.
Ramdin viajó a Puerto Príncipe junto con representantes de la Fundación Panamericana para el Desarrollo (Fupad), la Organización Panamericana de Salud (OPS), el Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA) y la Junta Interamericana de Defensa (JID), informó la OEA.
La delegación se reunirá mañana con el primer ministro haitiano, Jean-Max Bellerive, y con la ministra de Relaciones Exteriores, Marie-Michèle Rey, para evaluar cómo el Sistema Interamericano puede apoyar mejor al Gobierno de Haití a mediano y largo plazo, conforme emprende la fase de reconstrucción.
La comisión también se reunirá con el jefe de la misión de la ONU en Haití (Minustah), el guatemalteco Edmond Mulet, y su equipo para reforzar la cooperación sistemática entre el Sistema Interamericano y la ONU, indicó la OEA.
"Yo creo firmemente que existe la necesidad de que todas las instituciones del Sistema Interamericano, y la comunidad internacional, en general, continúen trabajando con un enfoque sostenido y coordinado para evitar duplicar esfuerzos, y para usar las competencias de cada organización en beneficio del pueblo de Haití," afirmó Ramdin antes de partir a Haití.
En el país caribeño, Ramdin y la delegación sobrevolarán, además, Puerto Príncipe para ver el alcance de la tragedia.
"Esta visita es extremadamente importante para que los socios en el Sistema Interamericano entiendan mejor el ámbito y la amplitud de la tragedia y su impacto en el pueblo haitiano", dijo Ramdin.
"Es evidente que Haití necesitará una gran cantidad de asistencia en la reconstrucción, pero no deberíamos olvidar que el pueblo haitiano también necesitará otro tipo de apoyo, incluyendo el psicológico, para superar el impacto de esta tragedia", afirmó.
En opinión del secretario general adjunto, la comunidad interamericana tiene "el imperativo moral de asistir a Haití en todas las formas posibles durante este período difícil".
Haití, que hace 16 días sufrió un devastador terremoto que destruyó su capital casi por completo y causó más de 100.000 muertos y tres millones de damnificados, depende ahora de la comunidad internacional para reconstruir un país empobrecido económicamente y carente de instituciones sólidas desde antes.