El Instituto Brasileño de Medio Ambiente (Ibama) aprobó hoy una norma según la cual se prohíbe la caza de especies consideradas plagas, como el jabalí, que había sido previamente autorizada.
De este modo se revoca una antigua ley que autorizaba a cualquier persona el control de la población de jabalíes, que eran capturados o abatidos sin que las autoridades tuviesen ningún registro.
En 2003, la población de jabalíes en la región sur del país se contaba por miles, a falta de un recuento oficial, y el Ibama los calificó como una "plaga" debido a los daños que ocasionaban en las cosechas, según la estatal Agencia Brasil.
La necesidad de crear más zonas de cultivo y la desforestación resultante derivaron en un número creciente de ejemplares de jabalíes, que no son una especie autóctona de Brasil pero llegaron al país por la frontera con Argentina.
La devastación de los bosques afecta las condiciones de supervivencia de los depredadores naturales, como gavilanes y lechuzas, lo que supone una ventaja para especies como el jabalí, que encuentran gran cantidad de alimento en los campos.
A pesar de la nueva norma, el Ibama sigue considerando el jabalí como una especie invasora y nociva para las nativas, los seres humanos y el medio ambiente, por lo que se mantiene la autorización para cazar estos animales en caso de emergencia o de forma circunstancial, para preservar las cosechas.
La nueva instrucción también prevé crear un grupo de trabajo que deberá definir propuestas alternativas que permitan mejorar la eficacia del control y minimizar el impacto de estos animales en el entorno.