Ésta es una historia real, conmovedora y llena de esperanza.
En Corea del Sur, cientos de bebés son abandonados cada año en las calles de la ciudad. En la mayoría de los casos nadie se hace cargo de ellos y acaban muriendo a la intemperie, en otro de los casos, son envenenados. Un pastor creó una "caja" para quienes iban a abandonar a sus hijos, para que las madres o el familiar del bebé lo depositara y él y su esposa pudieran encargarse de ellos.Crea una "caja para bebés" abandonados
En Corea del Sur, cientos de bebés son abandonados cada año en las calles de la ciudad. En la mayoría de los casos nadie se hace cargo de ellos y acaban muriendo a la intemperie, en otro de los casos, son envenenados.