Interesante

No reconocemos nuestra voz en una grabación

Al hablar escuchamos el sonido de nuestra voz por dos caminos, por dentro de nuestro cuerpo y por fuera, por aire.


Cada una trasmite una frecuencia establecida. La voz grabada solo registra las frecuencias transmitidas por el aire, por eso suena diferente.

Además escuchamos el sonido de nuestra voz por la vibración de nuestros huesos de la cabeza.

Por esta vía viajan las frecuencias más bajas, que llegan directo al caracol sin pasar por el conducto auditivo interno. Y solamente las escucha el que habla. La grabadora ni otras personas de alrededor pueden detectarlas.

 
La grabadora y los oyentes sólo perciben la voz que transmite el aire. El resultado es un sonido más agudo que percibimos cuando escuchamos nuestra propia voz.


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825254
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América