El exgeneral Antonio Bussi, uno de los símbolos de la represión durante la última dictadura argentina (1976-1983), fue internado hoy en un sanatorio de la provincia norteña de Tucumán por problemas cardíacos, informó su familia.
Bussi, quien cumple arresto domiciliario tras haber sido condenado en 2008 por delitos de lesa humanidad, fue trasladado en ambulancia desde su casa al Instituto de Cardiología de Tucumán, a unos 900 kilómetros de Buenos Aires, debido a una descompensación.
"Mi padre -de 85 años- estaba agitado y por eso se recomendó que sea internado para hacerle una serie de estudios", explicó el legislador provincial Luis José Bussi, hijo del exgeneral.
Aseguró además que "desde hace dos semanas (su padre) viene sufriendo un desmejora".
Bussi, que fue gobernador de la provincia de Tucumán durante el Gobierno de facto y en democracia (1995-1999), fue condenado a cadena perpetua en 2008 por el secuestro, las torturas y la desaparición en 1976 del peronista Guillermo Vargas Aignasse.
El exgeneral afrontó el año pasado un nuevo juicio oral en su contra, del que fue apartado por su debilitada salud, que le ha llevado a ser internado en numerosas ocasiones en los últimos meses.