El embajador de Irán en Nicaragua, Akbar Esmaeil Pour, se reunió hoy con diputados nicaragüenses para informarlos sobre los proyectos que Teherán tiene previsto ejecutar en esta nación centroamericana.
El diplomático iraní dijo a los periodistas, tras salir de su encuentro con los diputados, en la Asamblea Nacional, que su país tiene interés en financiar la construcción de un policlínico, una presa y una central de electricidad en Nicaragua.
Asimismo, el embajador sostuvo que Irán está "decidido" a profundizar las relaciones con el Gobierno de Daniel Ortega.
"Estamos decididos a extender relaciones de amistad con los gobiernos amigos y con los pueblos luchadores, heroicos y solidarios como es el pueblo de Nicaragua", agregó.
El diplomático, que acudió a la sede de la Asamblea Nacional a invitación de los legisladores oficialistas, anunció que tienen previsto el intercambio de delegaciones entre ambos países, en fecha que no precisó, "con el fin de profundizar" las relaciones.
Irán otorgará al Gobierno de Nicaragua un préstamo de 150 millones de euros (unos 193,8 millones de dólares) para ejecutar un proyecto hidroeléctrico, que generaría 70 megavatios de energía, el cual tendría que ser ratificado por el Parlamento nicaragüense.
Nicaragua e Irán firmaron el 14 de enero de 2007, a cuatro días de la asunción al poder de Ortega, un acuerdo de cooperación en distintos sectores, incluido explorar un tratado de libre comercio, aunque no se concretó la condonación de una deuda por 152 millones de dólares a este país centroamericano.
Ese memorando de entendimiento, que establece importantes áreas de cooperación por parte del Gobierno iraní e intenciones de estrechar las relaciones diplomáticas y económicas entre las dos naciones, fue suscrito por Ortega y el presidente de Irán, Mahmud Ahmadineyad.
El convenio incluye numerosas obras, entre ellas la construcción de represas hidroeléctricas y sistemas de riego, de agua potable, estudio de desarrollo portuario, cooperación pesquera, desarrollo del sector energético, edificación de viviendas populares, fabricación de automotores, educación y comercio.
Consultado por los periodistas sobre cómo avanzan esos proyectos, el embajador iraní se limitó a decir que "con voluntad".