La Reina Isabel II se reunió hoy con la primera ministra de Australia, Julia Gillard, y con el líder de la Coalición Liberal, Tony Abbott, principal representante de la oposición, en una recepción oficial en la Casa de Gobierno de Camberra para debatir sobre la política del país oceánico.
Según los medios locales, el encuentro con la primera ministra fue muy distendido al comenzar con algunas bromas sobre la visita al mercado de las flores Floriade que Isabel II realizó ayer y en la que fue aclamada, junto a su esposo, el príncipe Felipe, por miles de australianos durante el paseo en barca por el lago Burley Griffin.
"Fue un día hermoso y muy popular, había un montón de gente que fue a ver el barco", manifestó la reina en declaraciones recogidas por la cadena ABC.
Gillard, cuyo saludo con la mano en lugar de hacer una reverencia a la llegada de la reina al país levantó la polémica entre los medios más conservadores, respondió que sospechaba que fue tan popular porque la reina "estaba allí".
Sin embargo, la recepción con el representante de la oposición, Tony Abbott, fue más fría al iniciarse con un debate más centrado en la política de Australia.
"La política en este país siempre es muy dura", declaró Abbott en los primeros instantes de la charla con la monarca británica, según recoge la cadena ABC.
Como dicta el protocolo, los detalles de las conversaciones se mantendrán en secreto.
Esta noche, la Isabel II acudirá a un acto oficial en la Casa del Parlamento, que será conducido por la primera ministra australiana, y en la que se dirigirá a la nación en su único discurso público durante este viaje.
El músico ciego, de origen indígena, Geoffrey Gurrumul Yunupingu será el encargado de amenizar la recepción.
La gira de la reina se centrará en la cumbre de la Commonwealth que inaugurará en Perth la semana próxima, y en la que debatirá la posibilidad de modificar una ley que prohíbe ocupar el trono de Inglaterra a un católico o a la hija primogénita si tiene hermanos varones, así como asuntos vinculados a la situación en Zimbabue.
Isabel II realizará diversos contactos oficiales, participará en ceremonias militares y religiosas, además de visitar socorristas y damnificados de las inundaciones de principios de año en el norte de Australia, e inaugurará un hospital infantil en Melbourne.
Antes de partir el día 29 de octubre, la pareja real británica participará en una típica "gran barbacoa australiana".