La población israelí tendrá que seguir durante al menos dos días más en estado de alerta, portando sus máscaras antigás y manteniendo preparados sus cuartos sellados para el caso de un ataque con armas químicas desde Irak.
Fuentes militares indicaron ayer que el estado de alerta, impuesto hace 17 días con el comienzo de la guerra de Estados Unidos y sus aliados en Irak, seguirá por al menos otras 48 horas dado el avance de las tropas estadounidenses hacia Bagdad.
"Los norteamericanos se refieren todo el tiempo al peligro de Bagdad, nosotros al que puede cernirse sobre Israel desde Irak occidental", dijo ayer el general israelí Amos Guilead, el portavoz oficial del Gobierno sobre la guerra en ese país.
El militar dijo que el presidente Sadam Hussein, si es que está aún en condiciones de impartir órdenes, puede atacar a Israel con misiles balísticos, como lo hizo en enero y febrero de 1991. Según Guilead, el líder iraquí, acorralado en Bagdad, podría actuar como en su momento lo hizo Sansón cuando, cegado y cautivo de los filisteos en Gaza, destruyó su palacio real antes de morir.
Agregó que el territorio de Irak occidental, desde donde disparaba Irak sus misiles "Scud" contra Tel Aviv y otros centros urbanos, no ha sido totalmente inspeccionado por las tropas aliadas como para asegurar que no hay misiles allí.
El jefe del Servicio de Informaciones de las Fuerzas Armadas, general Zeevi Farkash, informó este fin de semana a la prensa local que Irak cuenta con al menos 14 de esos misiles, bautizados "Al Huseini", y con ocho plataformas móviles para lanzarlos.
El general Guilead comparó a Irak occidental con "un cuerpo infectado que hasta que no se limpie totalmente supondrá un peligro, y más si Hussein existe aún y puede impartir órdenes". "Hay que esperar con paciencia el corto lapso que falta para la caída del Gobierno iraquí, pues estamos en la batalla final de este drama", aconsejó el portavoz del Gobierno israelí.
Según Gilead, la caída de Hussein en Bagdad desarticulará el "frente oriental" de los países árabes en estado de beligerancia con Israel desde 1948, pues habrán perdido la necesaria profundidad estratégica, comenzando por Siria, para atacar a este país.