El contraste entre lo moderno y lo antiguo fue lo más destacado de esta edición de los Juegos Olímpicos. Señalada para ser sede de una Olimpíada desde 1908, la capital de Italia necesito abrir mucho de esta posibilidad, debido a la erupción del Vesúvio que los obligo a dar sus reservas a las víctimas de la tragedia. Las competencias fueron transferidas para Londres en aquel año.
Los italianos doblaron sus esfuerzos para realizar un evento maravilloso y bien organizado. Treinta millones de dólares fueron destinados para la realización de las obras necesarias para organizar y ser sede de una Olimpíada que fue considerada como una de las mas bellas, donde grandes monumentos de la época clásica se mezclaron con las lujosas instalaciones. Roma también recibio un número récord de atletas, con la participacion de 5 mil 346 integrantes de 83 países.
La Unión Soviética volvió a repetir su Triunfo de Melbourne 1956 y salió en primer Lugar con 103 medallas, 43 de oro, ubicando a los Estados Unidos detrás con 81 medallas, con 34 de oro.
En esta edición sé mostro la primera manifestación favorable de un Papa en relacion a los Juegos, cuando Juan XXIII, antes de la fiesta de Comienzo de los Juegos, recibio y bendijo atletas del mundo entero en una ceremonia festiva en la plaza de San Pedro. En tiempos Pasados, la Iglesia habia manifestado que los Juegos era parte de una realización Pagana y recomendaron su prohibición. Cerca de 300 mil personas participaron en aquella celebración.
En Italia, tambien fue inaugurada las transmisiones al mundo de las Olimpiadas por televisión.
La división del mundo en dos bloques EUA y URSS trajeron hechos de gran repercusión como el ataque al avion espía U2, de los Estados Unidos, derribado sobre territorio soviético.
Era la primera vez que la a maratón no fue realizada en un Estádio Olímpico. Los maratonistas recorrieron antiguas calles de la ciudad. La prueba, que aconteció durante la noche, propicio un espectáculo diferente ya que todas las vías estaban iluminadas por antorchas de fuego en las manos de los soldados italianos.