El Gobierno italiano ha decidido intensificar los controles de seguridad en el país tras el último discurso del líder libio, Muamar el Gadafi, en el que habla de una guerra abierta entre Libia e Italia por la participación del país europeo en los bombardeos aliados.
Así lo anunció hoy el ministro de Interior, Roberto Maroni, durante un acto de su partido, la Liga Norte (LN), en la localidad de Cairate (norte de Italia), desde donde lanzó una nueva previsión de los refugiados que pueden llegar a las costas italianas desde Libia por el conflicto, unos 50.000.
"Las palabras de Gadafi confirman que la situación es como para tenerla bajo control y en estos días hemos intensificado las acciones de control sobre el territorio", dijo Maroni, en declaraciones que recogen los medios italianos.
El ministro de Interior, quien se ha mostrado muy crítico con el anuncio hecho por su jefe de Gobierno, Silvio Berlusconi, de la adhesión de Italia a los bombardeos aliados sobre Libia, se refirió además al ataque aéreo de la OTAN de las últimas horas que puede haber matado a un hijo de Gadafi y tres de sus nietos.
"Esto hará a Gadafi enfadarse aún más. Nosotros sabemos de la presencia en Italia de varios miles de ciudadanos libios llegados en los últimos años, mandados por el régimen para acudir a la universidad y para desarrollar actividades comerciales y empresariales. Obviamente la amenaza de Gadafi no tiene que ser infravalorada", indicó Maroni.
"Los servicios secretos no infravaloran la amenaza del líder libio y no siento que pueda decir que es una amenaza propagandística. Nosotros hemos intensificado los controles para evitar que suceda algo", agregó.
En un discurso a la televisión estatal libia difundido en la madrugada de este sábado, Gadafi aseguraba que le "entristecía" que la población de Sirte hubiera "gritado venganza y amenazado con trasladar la guerra a Italia".
"Han declarado que ya hay una guerra abierta entre nosotros e Italia, porque Italia ha matado a nuestros hijos hoy como en 1911. Los libios tienen todo el derecho de afirmar lo que han dicho y yo no puedo imponer ningún veto a esta decisión del pueblo libio, que tiene derecho de defenderse", comentó Gadafi.
El pasado jueves, los aviones militares italianos dispuestos para la coalición aliada llevaron a cabo su primera intervención armada sobre Libia, después de que Berlusconi anunciara la adhesión a los bombardeos el lunes, a pesar del rechazo de sus socios de Gobierno, la Liga Norte.