JURADOS**Una vez dijimos que la institución de los jurados de conciencia murió una noche en Penonomé, hace unos años, cuando la familia de uno de los jurados fue atacada a machetazos cuando dormía, mientras uno de los suyos servía como tal. Desde entonces, nadie cree en sus fallos.
BOCHORNO**En otra ocasión, también en Penonomé, una profesora universitaria que se desempeñaba como jurado, relató las presiones que recibió ella y sus colegas de cargo, por parte del juzgador, incluyendo la inesperada aparición de uno de los defensores, mientras deliberaban su fallo.
PTJ**Derogar los jurados de conciencia debe ser una de las tareas del Comité de Estado por la Justicia. Otra es hacer algo con la PTJ, que no sea adscribirla a la Procuraduría. Sugerimos una secretaría especial de la Corte para fiscalizarla. Además, hay que depurar todo el Organo Judicial.