La candidata del Partido Verde (PV) a la presidencia brasileña, Marina Silva, afirmó hoy que si llega a la jefatura del Estado trabajará por los más pobres y necesitados, durante un acto de campaña en Río de Janeiro.
"Queremos un Brasil más justo para las mujeres, los hombres, los jubilados y la gente más pobre", aseguró Silva durante una caminata que hizo por el centro de Río como parte de la campaña para las elecciones del 3 de octubre próximo, que comenzó oficialmente el pasado martes.
Silva se paseó por algunas de las calles más céntricas de la ciudad acompañada por decenas de seguidores que llevaban banderas del PV y lanzaban proclamas a su favor.
Algunos transeúntes y curiosos se acercaban a la aspirante para confiarle su voto y darle ánimos en la carrera electoral.
Según las encuestas más recientes, la candidata ecologista está en el tercer lugar, con el 10% de las intenciones de voto, muy por detrás de la oficialista Dilma Rousseff, del Partido de los Trabajadores (PT), y de su mayor rival, el opositor José Serra, del Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB), que están empatados con el 39%.
Fiel a su carácter tranquilo y sosegado, Silva, que fue ministra del Medio Ambiente del presidente Luiz Inácio Lula da Silva, sonreía a la gente que se le acercaba para desearle suerte y respondía con un tímido "gracias" a sus seguidores, mientras miembros del PV gritaban la consigna "Brasil, urgente, ¡Marina presidente!".
Nacida en el estado amazónico de Acre, una de los más pobres del país, Silva fue analfabeta hasta los 16 años y, para sus seguidores, encarna el espíritu de superación y de igualdad entre todos los brasileños.
Una jubilada se le acercó hoy para felicitarla y, ante los periodistas, la puso como ejemplo de superación. "Yo también tenía vergüenza de contar a mis amigas que no sabía leer, por eso voy a votar por usted", aseguró la anciana.
Ante los periodistas, la candidata verde defendió a grandes rasgos su programa político, que pone especial énfasis en la vertiente social y ecológica.
"Los otros candidatos no son de fiar", aseguró otro transeúnte, jubilado, que se quejó a Silva de la corrupción que afecta a las altas esferas políticas y que tanto aqueja el país.
Frente a la estación de metro de Carioca, una de las más concurridas de Río de Janeiro, un saxofonista interpretó la melodía "Marina Morena" en honor a la candidata y, tras asegurarle su voto, Silva le obsequió con un billete de 10 reales (unos 5,5 dólares).
La candidata inauguró hoy en el barrio carioca de Santa Teresa una "Casa de Marina", como parte de un innovador programa por el que los partidarios del Partido Verde usan sus residencias como "comité domiciliar" para reunir familiares, amigos y vecinos y discutir propuestas de gobierno y divulgar propaganda electoral de Silva.