El presidente de EE.UU., Barack Obama, mantiene su apoyo a su colega afgano, Hamid Karzai, afirmó hoy la Casa Blanca, que, no obstante, confirmó que Washington revisa la estrategia a seguir en ese país.
En su rueda de prensa diaria, el portavoz de la Casa Blanca, Robert Gibbs, afirmó que "la revisión de esa política continúa para garantizar" el éxito en la región, pero indicó que la misma "no se ha completado".
El portavoz respondía así a un artículo que publicó hoy el diario The New York Times, según el cual el nuevo Gobierno estadounidense se plantea adoptar una posición más dura hacia Karzai y poner el énfasis más en las operaciones militares que en el desarrollo.
El artículo indica que la administración de Obama percibe a Karzai como un "obstáculo", debido a la corrupción que ha florecido bajo su mandato.
"Apoyamos al presidente elegido democráticamente de Afganistán", aseguró Gibbs, que agregó que Obama opina que, sea en Afganistán o en Irak, solo podrán "lograr dar la vuelta a la situación a través del desarrollo sostenible a largo plazo".
"Tenemos muchas ganas de colaborar (con Karzai) y con otros para garantizar la paz, la estabilidad y la seguridad en la región", agregó el portavoz.
Preguntado si Obama tiene previsto poner fin a las videoconferencias habituales que su predecesor, George W. Bush, mantenía con el presidente afgano, Gibbs indicó que "eso forma parte de la revisión de la política".
En una comparecencia ante el Senado el martes, el secretario de Defensa, Robert Gates, declaró que con la nueva administración Afganistán será el foco de la política militar exterior estadounidense.
"Nuestro mayor desafío militar ahora es Afganistán", dijo Gates ante la Comisión de Servicios Armados del Senado, a la que anunció el envío al país asiático de tres nuevas brigadas, donde actualmente hay 34.000 soldados estadounidenses.
Estados Unidos, que presiona a sus aliados de la OTAN para que envíen más tropas al país asiático, tiene previsto mandar en primavera las dos primeras brigadas, compuestas por entre 3.500 y 5.000 soldados cada una de ellas, y la tercera para el verano.
Obama se desplazó hoy por primera vez desde su llegada al poder al Pentágono, donde se reúne con Gates y con la Junta de Jefes de Estado Mayor para analizar la situación en Irak y Afganistán.