La Casa Blanca condenó "con dureza" hoy en un comunicado el golpe de Estado en Guinea Bissau y se mostró preocupada por la seguridad del presidente interino, al tiempo que pidió que devuelva al poder al Gobierno legítimo.
"Estamos profundamente preocupados por la seguridad del presidente interino del país (Raimundo Pereira) y figuras importantes y otros que podrían estar en peligro por estas acciones", indica el comunicado de condena de la Casa Blanca.
El intento de golpe de Estado de ayer, en el que los militares asaltaron los centros neurálgicos del poder civil, entre ellos la casa del favorito en las elecciones presidenciales del próximo 29 de abril, Carlos Gomes Junior, se produce mientras el país se encuentra en pleno proceso electoral.
La presidenta de turno del Consejo de Seguridad de la ONU, la embajadora estadounidense Susan Rice, dijo hoy que tampoco consiguen confirmar el paradero de Pereira, el presidente interino del país.
Guinea Bissau tenía previsto celebrar la segunda ronda de sus comicios presidenciales el próximo 22 de abril, aunque el jueves mismo fueron pospuestas una semana por la Comisión Electoral Nacional (CEN), que no dio razón alguna para ello.
En la nota de hoy, la Casa Blanca recibió positivamente el comunicado de condena de la Comunidad Económica de Estados de África Occidental (ECOWAS) y los esfuerzos del organismo para que se vuelva al orden constitucional.
Asimismo, la administración del presidente Barack Obama subrayó la importancia de que el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas haya condenado la asonada militar y exigido que los golpistas devuelvan el poder.
Los golpes militares en la excolonia portuguesa han sido una constante en los últimos años y reflejan la inestabilidad política del país, que se ha convertido en un importante lugar de tránsito del tráfico de droga que llega a Europa procedente de Latinoamérica.