Las conversaciones en Moscú entre las autoridades rusas y los representantes de EE.UU. para dar un impulso a las negociaciones para un nuevo tratado de desarme nuclear han registrado "progresos sustanciales", según la Casa Blanca.
El consejero de Seguridad Nacional de la Casa Blanca, James Jones, quien llegó hoy a Moscú junto al jefe de Estado Mayor, Mike Mullen, se reunió con el presidente ruso, Dmitri Medvédev, entre otras autoridades, con quien habló sobre el tratado de desarme nuclear que debe sustituir al START que expiró el pasado diciembre.
Jones y Medvédev también abordaron asuntos como Afganistán, el programa nuclear iraní y la defensa antimisiles, indicó hoy en declaraciones a la prensa extranjera el portavoz del Consejo de Seguridad Nacional, Mike Hammer.
En las conversaciones se alcanzaron, según Hammer, "progresos sustanciales" y las negociaciones podrían retomarse en breve.
"Somos optimistas de que un nuevo acuerdo START está al alcance de la mano, y desde luego haremos lo que haga falta, en cooperación con los aliados rusos, para conseguir un acuerdo que convenga a ambas partes", declaró el portavoz.
Medvédev y el presidente de EE.UU., Barack Obama, se fijaron como objetivo en julio conseguir un nuevo acuerdo de desarme nuclear para finales de diciembre, aunque desacuerdos sobre el proceso de verificación impidieron cumplir ese plazo.
Las conversaciones entre los equipos negociadores en Ginebra quedaron interrumpidas durante la temporada navideña.
Obama y Medvédev acordaron el 4 de diciembre pasado prorrogar la vigencia del START, que expiraba al día siguiente, y expresaron su compromiso de suscribir "lo antes posible" un pacto que lo sustituya.
Según el acuerdo alcanzado en julio entre los dos presidentes, el nuevo tratado de desarme debe reducir el número de cabezas nucleares de cada país a una cifra de entre las 1.500 y las 1.675 en sus primeros siete años de vigencia.