El nuevo premio Nobel de la Paz, el disidente chino Liu Xiaobo, debería poder recoger en persona el galardón en la ceremonia que se celebrará mañana en Oslo, afirmó hoy la Casa Blanca.
En su rueda de prensa diaria, el portavoz de la Casa Blanca, Robert Gibbs, indicó que el Gobierno estadounidense estará representado en la persona de su embajador en Noruega, Barry White.
China, que ha calificado de "obscenidad" la decisión del Comité Nobel de conceder el galardón al disidente, ha reclamado que los países boicoteen la ceremonia en la que se concederá oficialmente el premio a Liu, actualmente encarcelado en su país.
El Gobierno chino no ha autorizado el viaje ni del premiado ni de su esposa, Liu Xia.
La decisión de enviar al embajador, indicó Gibbs, busca "mostrar nuestro apoyo a la decisión del Comité" Nobel noruego, anunciada el pasado octubre.
Liu, fundador de la organización "Carta 08" que reclama mayores derechos políticos en China, fue condenado a finales del año pasado a once años de cárcel.
En otras declaraciones, el portavoz del Departamento de Estado, Philip Crowley, había afirmado que "creemos que el Comité Nobel ha hecho una importante declaración y nos sumaremos a ella y a la ceremonia".
El premio, según Crowley, "envía una firme declaración acerca de qué deberían intentar lograr los países, los derechos humanos para toda su población, la capacidad de expresar sus puntos de vista, participar en el proceso político y disfrutar de la libertad de expresión, libertad de asociación y la oportunidad de desempeñar un papel en el futuro de cualquier país".
El Comité Nobel noruego asegura que dos tercios de los países invitados han aceptado acudir a la ceremonia, aunque Pekín sostiene que la mayoría han declinado participar.
La Cámara de Representantes de EE.UU. aprobó el miércoles por 402 votos contra uno una resolución en la que felicita a Liu por la obtención del premio y reclama su puesta en libertad.