La selección uruguaya de fútbol despidió hoy el 2010, reconocido por muchos como uno de los mejores en la historia del equipo tras el cuarto lugar cosechado en el Mundial de Sudáfrica, con un partido de homenaje ante un combinado de viejas glorias del deporte local.
La mayor parte de los jugadores uruguayos que participaron en el campeonato mundial se dejaron caer por el mítico Estadio Centenario de Montevideo para enfrentarse a un equipo seleccionado por la Mutual de Futbolistas Profesionales de Uruguay en el que también hubo jóvenes figuras del torneo local.
Los celestes se impusieron al final por 4-2, si bien el resultado fue lo de menos en un encuentro que se disputó entre risas y abrazos y que sirvió para recaudar fondos para la Fundación Celeste, creada por los jugadores con fines benéficos tras el Mundial.
Fue el mismo capitán de la selección, Diego Lugano, quien se encargó de llamar a sus compañeros para que acudieran al evento, aprovechando la presencia de muchos de ellos en el país para disfrutar de las fiestas navideñas.