El jefe de la delegación de la Comisión Europea (CE) para Centroamérica y Panamá, Mendel Goldstein, reafirmó hoy la "importancia" de que los comicios generales del 6 de noviembre próximo en Nicaragua, en los que el actual mandatario, Daniel Ortega, buscará su reelección, sean vigilados.
"Toda Nicaragua tiene interés en tener un proceso electoral más transparente, más calmo también, sin violencia y más equitativo, que refleje la voluntad de la gente", dijo el diplomático europeo, en declaraciones al canal 2 de la televisión local.
Por ello "es tan importante el acompañamiento por observadores nacionales e internacionales", insistió.
Dijo que la presencia de observadores en Nicaragua "no es nada nuevo" y recordó que cuando Ortega ganó las elecciones en 2006 los comicios fueron vigilados por la Unión Europea (UE) y otros como la Organización de Estados Americanos (OEA) y el Centro Carter, que avalaron esos resultados.
"Esto (observación) funciona en muchos países, incluso países desarrollados", agregó.
Según Goldstein, "siempre es mejor tener testimonio de gente ajena" al proceso electoral.
"No se trata de injerencia. No se trata de querer nosotros reemplazar a las autoridades locales. Se trata de dar testimonio, (de) dar confianza a la gente que efectivamente se ha tratado de un proceso equitativo, justo, transparente", aclaró.
Anunció que en las próximas semanas se reunirán con el Gobierno y con autoridades electorales para definir las condiciones en las que la misión de la UE realizará su observación en Nicaragua.
"Nos han dicho ya, de la parte del Consejo Electoral, que todos (los europeos) van a estar bienvenidos, siempre y cuando no se trate de grupos partidarios y no haya injerencia", señaló.
El diplomático dijo que la UE aceptó "esas condiciones" y ahora lo que queda es discutir las cosas específicas para desplegar desde antes de los comicios a la misión de observación "para garantizar esta transparencia".
Los comicios municipales de 2008, a los que la Unión Europea no fue invitada como observadora, fueron calificados por la oposición como un "fraude masivo" en más de 40 de los 153 municipios de Nicaragua.
En las próximas elecciones del 6 de noviembre Ortega aspira a continuar en el poder pese a que existe una norma constitucional que prohíbe la reelección inmediata que, sin embargo, fue declarada inaplicable por magistrados oficialistas de la Corte Suprema de Justicia.
Ortega disputará la Presidencia con el exgobernante Arnoldo Alemán (1997-2002) por una alianza que encabeza el Partido Liberal Constitucionalista (PLC) y el empresario de radio y diputado ante el Parlamento Centroamericano (Parlacen) Fabio Gadea por una coalición presidida por el Partido Liberal Independiente (PLI).
También aspiran a la Presidencia el diputado liberal disidente y exdirigente de la "Contra" Enrique Quiñónez, por el partido Alianza Liberal Nicaragüense (ALN), y el exministro de Educación Miguel Ángel García, por una coalición de pequeños partidos encabezada por la Alianza por la República (APRE).