La confianza empresarial subió en Alemania por quinto mes consecutivo, pero de forma muy moderada por los efectos de la crisis de endeudamiento soberano en la economía germana.
El índice de confianza empresarial ha registrado este mes de marzo su quinta subida mensual consecutiva hasta alcanzar los 109,8 puntos, el valor más alto desde hace ocho meses y desde los 109,7 puntos de febrero, informó hoy el instituto de estudios económicos Ifo de Múnich.
El Ifo destacó que, aunque la subida fue mínima de 0,1 puntos frente al mes anterior, se mantiene el optimismo entre los empresarios germanos, aunque de manera mas moderada.
"Los impulsos se debilitan un poco", dijo Hans-Werner Sinn, presidente del Ifo al comentar la encuesta mensual entre el empresariado germano.
Sin embargo recordó que el índice de confianza empresarial ha aumentado ininterrumpidamente desde noviembre pese a la inseguridad consecuencia de la crisis del euro y el débil crecimiento económico en Alemania.
El índice de confianza empresarial Ifo es un importante indicador de la salud de la economía germana y se basa en las respuestas que dan unas 7.000 empresas de los sectores manufacturero, de la construcción, de ventas mayoristas y minoristas en una encuesta mensual.
La mejora de las expectativas fue en marzo menor y la confianza en la situación empresarial actual no muestra más mejoras, según el Ifo.
La confianza empresarial se ha deteriorado algo en el sector manufacturero ya que los empresarios consideran que la situación empresarial actual es menos positiva que en febrero, si bien la valoración de las perspectivas ha mejorado ya que esperan impulsos de las exportaciones.
Las empresas manufactureras prevén aumentar sus empleados pero en menor medida que en febrero.
La confianza empresarial ha aumentado con fuerza en el sector de ventas minoristas, mientras que ha caído en la construcción.
El economista jefe del banco Commerzbank, Jörg Krämer, dijo que "la economía alemana no se va a contraer de nuevo en el primer trimestre, pero la tendencia alcista es todavía bastante frágil".
El Banco Central Europeo (BCE) ha reducido notablemente la incertidumbre por la crisis de endeudamiento soberano con las dos inyecciones de liquidez a tres años pero la crisis sigue sin resolverse, según Krämer.