La derecha salvadoreña die su aval al Gobierno para negociar créditos por 161,7 millones de dólares con el Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE), en una decisión de la que se apartó el oficialista FMLN y que, dijeron hoy los diputados, no supone "un cheque en blanco" al Ejecutivo.
"Es una autorización para que el Gobierno pueda negociar", declaró a hoy Efe el diputado de la Gran Alianza por la Unidad Nacional (Gana) Guillermo Gallegos, quien aseguró que aún debe votarse la ratificación del uso de los recursos aprobados.
La Asamblea Legislativa dio vía libre ayer al Gobierno de Mauricio Funes para que negocie con el BCIE dos préstamos, uno por 18,3 millones de dólares y otro por 143,4 millones, que prevé destinar a obras de infraestructura y programas de prevención de la vulnerabilidad.
La medida logró anoche 47 votos de Gana, la Alianza Republicana Nacionalista (Arena), el Partido de Conciliación Nacional (PCN) y el Partido Demócrata Cristiano (PDC), todos de derecha, mientras que el Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN), el partido de Funes, que cuenta con 35 curules, se opuso.
"Lo que pretendían el día de ayer era medir fuerzas entre el FMLN y Arena y el PCN y el PDC", aseguró Gallegos, quien admitió que, no obstante, "no por haber dado los votos, los préstamos van a estar aquí".
El legislador prometió el respaldo de su partido para la aprobación de los préstamos, pero aclaró que no se trata de un "cheque en blanco".
Mientras, la diputada de Arena Carmen Calderón Sol argumentó que apoyaron la negociación de los créditos debido a que "agilizaría y contribuiría" a la reactivación económica del país.
"Como grupo parlamentario de Arena vamos a apoyar lo que viene a beneficiar a la familia salvadoreña, no así los fondos que van destinados para gasto corriente, porque esto sí traería problemas para el endeudamiento del país", declaró al canal 2 de la Telecorporación Salvadoreña (TCS).
El diputado José Francisco Merino, del PCN, aseveró que buscaban decirle al órgano legislativo y al presidente Funes que están "listos para echar a andar lo bueno que quiera hacer por el país".
"Esto en ningún momento debe de entenderse como un cheque en blanco en donde los fondos públicos se vayan a disponer como les venga en gana", advirtió.
Merino admitió, sin embargo, que se ha alcanzado una "relación política bastante frágil", al señalar que se requieren 56 votos para la mayoría calificada necesaria para aprobar los créditos.
Durante la sesión plenaria, los legisladores del FMLN argumentaron que su postura es "consecuente" con las decisiones de esa bancada en Gobiernos anteriores, cuando exigían discusiones a fondo.
"Pedimos un debate transparente para que a la ciudadanía le quede en blanco y negro, porque a esta Asamblea le toca levantar su mano con deudas que todos y todas vamos a pagar", señaló la diputada Lorena Peña, del FMLN y presidenta de la comisión de hacienda del Parlamento, en declaraciones difundidas por medios locales.
En la actual legislatura, el partido oficialista impulsó en el Parlamento una reforma a la Ley de Telecomunicaciones que Funes objetó y respaldó el aumento de la pena máxima de cárcel a menores de 7 a 15 años, que el mandatario vetó por "inconstitucional" y fue modificada posteriormente por los diputados.