La designación del príncipe Nayef como heredero saudí es recibida sin sorpresas


El nombramiento del príncipe Nayef como príncipe heredero de la monarquía de Arabia Saudí fue recibido sin sorpresas en el país, donde su fama de estricto y ultraconservador no parece preocupar a los ciudadanos.


Según explicaron a Efe varios analistas bajo la condición de anonimato, la designación anoche de Nayef era algo previsto tras la muerte el pasado sábado del anterior sucesor al trono, el príncipe Sultán.


Entre los factores que motivaron la decisión del consejo real encargado de fijar la sucesión monárquica, destacan el control que ejerce el príncipe Nayef sobre las fuerzas de seguridad y su pertenencia al sector más poderoso de la Familia Real saudí, coincidieron los expertos.

 

Uno de ellos argumentó que, a sus 78 años, el actual ministro del Interior saudí ha luchado con éxito contra el terrorismo, sobre todo después de los atentados del 11 de septiembre de 2011 en Estados Unidos, lo que fue valorado tanto dentro como fuera de Arabia Saudí.


Otro de los analistas afirmó que la política saudí se basa en unos principios e instituciones firmes desde hace décadas que no cambiarán con el nuevo príncipe heredero.


No obstante, apuntó, el príncipe Nayef -que también ejerce de viceprimer ministro- deberá lidiar con situaciones difíciles como las relacionadas con el terrorismo o con las protestas que puedan surgir inspirándose en la llamada "primavera árabe" de los países vecinos.

 

En relación con las demandas sociales que piden reformas democráticas en la conservadora Arabia Saudí, la flexibilidad que muestra el actual rey saudí Abdalá bin Abdulaziz contrasta con la oposición del príncipe Nayef a cualquier cambio político o social.


"La mujer saudí nunca conducirá mientras yo esté vivo", declaró en 2002 el príncipe, que tampoco es afín a modificar el sistema político ya que defiende a ultranza que "designar a los miembros del Consejo Consultivo (Parlamento) es mejor que elegirlos".


Y es que sus éxitos en materia antiterrorista no han logrado camuflar la imagen de ultraconservador que proyecta en parte de la sociedad saudí.

 

"Espero que Nayef intente mejorar su imagen frente al pueblo mostrando un poco de flexibilidad", dijo un periodista saudí que responde a las siglas de Z.M.


El príncipe heredero, además, ha sido criticado por parte de las organizaciones de derechos humanos por la detención de activistas que pasaron largas temporadas en la cárcel antes de ser juzgados.


Por esta razón, tras el nombramiento de Nayef, un grupo de activistas saudíes firmó un documento en el que pedían liberar a los arrestados y permitirles viajar fuera del Estado.

 

El abogado de derechos humanos Walid Abu al Jeir expresó a Efe sus deseos de que "el príncipe responda a las demandas de los activistas, quienes han sufrido mucho por estas medidas tan arbitrarias".


En las redes sociales, por su parte, abundaron los comentarios de saudíes que no esperan ver ningún cambio en la política del príncipe Nayef debido a que ya están acostumbrados al tono severo que utiliza cuando se refiere a las aspiraciones de cambio de los jóvenes.


Los periódicos saudíes no alcanzaron a recoger el anuncio del rey Abdulaziz por lo tarde que este se dio a conocer, mientras que las autoridades no expresaron su opinión hoy viernes por ser día de descanso en el mundo musulmán.


Esto no ha evitado que se hayan propagado especulaciones de políticos que creen que el príncipe heredero asumirá en breve la administración del país debido al delicado estado del rey Abdalá, que deberá entonces elegir a un nuevo primer ministro para evitar un vacío político en el Gobierno saudí.



Por Suliman al Asad


El príncipe Nayef, un heredero de mano dura para el trono saudí

El septuagenario príncipe Nayeb, conocido por sus ideas conservadoras y su forma de administrar los asuntos de Arabia Saudí con mano dura, fue designado este jueves príncipe heredero de la monarquía saudí.
Tras la muerte el pasado sábado del príncipe Sultán bin Abdulaziz, el príncipe Nayeb contaba con todas las papeletas para convertirse en el sucesor del rey Abdalá.
El actual ministro del Interior y vicepresidente del Gobierno cuenta con experiencia en la gestión de los asuntos del país, puesto que ya se encargó de suplir la ausencia del rey entre finales de 2010 e inicios de 2011, cuando este viajó fuera del reino para recibir tratamiento médico.
En el segundo día posterior al sepelio del príncipe Sultán, el consejo encargado de proclamar al príncipe heredero se decantó por el príncipe Nayef, considerado el "numero tres" en la línea sucesoria.
Nacido en 1933, el nuevo heredero a la Corona pertenece al ala fuerte de la familia real Al Saud, que incluye a siete hijos del fundador de la dinastía, el rey Abdulaziz al Saud, y que actualmente ocupan relevantes cargos de Estado.
A todos ellos se les denomina "los siete Al Sediriyin" por ser vástagos de una madre que pertenece a la ilustre familia Al Sediri, y el mayor de ellos fue el rey Fahd, muerto en 2005.
Al rey Fahd le siguen por edad el fallecido príncipe Sultán y el viceministro de Defensa, príncipe Abdul Rahman.
Luego le suceden el príncipe Turki, que está excluido de cargos oficiales por supuestas diferencias familiares, y el príncipe Nayef, tras el que se sitúan el gobernador de Riad, príncipe Salman, y finalmente el viceministro del Interior, príncipe Ahmed.
Pese a que hay príncipes mayores que el príncipe Nayef, estos fueron excluidos de la asunción del trono debido a rumores que no han sido aclarados oficialmente.
"Es costumbre elegir al vástago de mayor edad, pero las circunstancias actuales obligaban a que el sucesor del rey tuviera experiencia en política nacional e internacional", señaló a Efe el jefe del Centro de Estudios Estratégicos de Oriente Medio, Anuar Ashqi.
El príncipe Nayef ganó prestigio mundial por su gestión al frente del Ministerio del Interior en la lucha contra el terrorismo que llevó a cabo dentro de Arabia Saudí tras los atentados del 11 de septiembre de 2001 en Estados Unidos.
"Arabia saudí es el único país que pudo frenar en su territorio a la red terrorista Al Qaeda y desmantelar los grupos locales que intentaron asentarse en el país, ya que el príncipe Nayef logró efectivamente combatir el terrorismo con severidad", dijo a Efe al director de redacción de asuntos políticos del diario Al Yazira, Ahmed Deif.
El terrorismo no fue el único desafío que afrontó el príncipe Nayef en cuestiones de seguridad, ya que en 1979 tuvo que hacer frente a los graves disturbios generados en la Gran Mezquita de la ciudad santa de La Meca.
Entonces, las fuerzas de seguridad saudíes abortaron un intento de ocupar el templo por parte de un grupo radical.
Desde que asumiera el Ministerio del Interior en 1975, el príncipe Nayef se caracterizó por sus ideas conservadoras dada su cercanía a los medios religiosos, lo que despertó ciertos recelos en Occidente.
Además, el ministro ha expresado públicamente opiniones a favor de restringir las libertades individuales y, en ese sentido, ha rechazado que la mujer saudí pueda conducir.
También se ha opuesto a celebrar elecciones legislativas para elegir al Consejo Consultivo (Parlamento) y ha agradecido a los saudíes que no se hayan sumado a las revueltas populares inspiradas en los levantamientos de Túnez y Egipto.
Este año, ganó un fallo judicial contra el periodista británico Robert Fisk, que había difundido un documento falso que indicaba que el recién nombrado príncipe heredero había dado instrucciones a los cuerpos de seguridad para reprimir manifestaciones.
En cuanto a su familia, el príncipe heredero saudí tiene seis hijas y cuatro varones, de tres esposas, aunque está divorciado de una de ellas.
Entre sus hijos, destaca el subsecretario de Asuntos de Seguridad, el príncipe Mohamed.


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Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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